La semana pasada la gobernadora volvió a tomar deuda garantizando mayores beneficios aun para los especuladores, mientras miles de pobres se abalanzan sobre los créditos de Anses.

Walter "Pata" Moretti @patamoretti
Viernes 3 de mayo de 2019 00:00
El gobierno provincial emitió nueva deuda en el momento que volvían las turbulencias sobre el dólar y los especuladores se lo llevaron puesto.
La deuda emitida a a través de bonos del Tesoro supera los $ 4 mil millones de pesos y más de la mitad -alrededor de $ 2,3 mil millones- fueron colocados como deuda corta a 31 días, con un interés récord del 58 %. Una veintena de especuladores se quedaron con este gran negocio.
El resultado obtenido por la administración vidalista deja al desnudo una situación financiera muy compleja de la PBA. La constante y cada vez mayor emisión de letras a tan corto plazo, con intereses usurarios, lleva a que el endeudamiento de la provincia se acreciente y se convierta en una bola de nieve que finalmente pagaremos los bonaerenses. Todo para que Vidal consiga recursos para enfrentar una coyuntura electoral que se volvió compleja para su reelección.
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Mientras la gobernadora favorece a un puñado de especuladores que terminarán embolsando millones, quiere ocultar con sus medidas de “alivio” el aumento de la pobreza, la desocupación y la fuerte caída de los salarios, vapuleados por un inflación que sigue superando el 4 % mensual y que ya se calcula que superaría el 50 % en el año. El “plan alivio” de Macri y Vidal son migajas y un verdadero manotazo de ahogado para evitar la derrota electoral.
Vidal y sus medidas de alivio a las PyME enojan al Círculo Rojo
En el caso de Vidal, como ya hemos mencionado en anteriores notas, en sus medidas de alivio los principales beneficiarios son las patronales de las PyME. Además de otorgarles reducciones de sus deudas y nuevos créditos, también impulsó a nivel provincial la Ley de Góndolas para que puedan ocupar el 10 % de las mismas con sus productos en los supermercados mayoristas, hipermercados y distribuidoras, mientras limita a las grandes firmas a ocupar como máximo un 30 % por marca o grupo económico dentro de la estantería de una categoría determinada de productos.
Ante esta medida, los grandes capitalistas de la industria de la alimentación y las grandes cadenas nucleadas en ASU (Asociación de Supermercados Unidos) como Coto, Carrefour, Wal-Mart, La Anónima y Jumbo/ Disco pusieron el grito en el cielo en defensa del monopolio. Se quejan de que el aumento de la variedad de productos los obligaría a contratar 10 mil repositores nuevos. Quien comanda este reclamo de las grandes patronales relacionadas a la industria alimentación y a los hipermercadistas es nada más y nada menos que el abogado Daniel Funes de Rioja (titular de la Copal), un viejo conocido de los trabajadores por su rol de vocero de las empresas, que exige constantemente que se recorten los derechos laborales desde sus columnas en El Cronista. Se trata del mismo personaje que semanas atrás recibía a Vidal con todos los honores durante el almuerzo organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp) en el lujoso Alvear Palace Hotel, pero que hoy critica a la gobernadora por impulsar “una ley que es inconveniente, innecesaria y que no resuelve nada”, según manifestó al medio Letra P.
El Frente de Izquierda tiene otra perspectiva para resolver los problemas de abastecimiento de mercadería, que consiste en que el propio pueblo trabajador sea quien controle los precios y que no haya desabastecimiento debido a la especulación empresaria.
Millones para los especuladores, mayor endeudamiento para los pobres
Además de los beneficios a las Pymes -especialmente aquellas ligadas a la producción textil y de calzados- y del regreso de los descuentos en supermercados e hipermercados con la tarjeta del Bapro –destinados particularmente a los estatales provinciales que seguimos sufriendo la devaluación de nuestro salario- la gobernadora lanzaría distintas medidas de “alivio” para los pobres del Conurbano. A ellas hay que sumarle los créditos Anses para jubilados y beneficiarias de la AUH. Una suerte de nueva tarjeta Argenta.
Para quien no lo recuerde, un par de semanas antes de las elecciones legislativas de 2017 el gobierno entregó cerca de 3 millones de créditos a través de la conocida tarjeta Argenta, medida que en gran parte ayudó al triunfo de Cambiemos.
Ahora estamos presenciando una Argenta recargada. En un par de semanas entregaron 700 mil créditos Anses, cuando todavía faltan meses para las elecciones; seguramente la “lluvia de créditos” superará a la de 2017, acorde a la mayor crisis de Cambiemos y al empeoramiento de las condiciones de vida del pueblo bonaerense.
A las beneficiarias de la AUH se les entregarían hasta $ 12 mil por hijo y los jubilados, que hasta ahora podían solicitar $ 80 mil, ahora se beneficiarán con hasta $ 200 mil para pre cancelar las deudas impagas de préstamos anteriores.
Para comenzar a resolver verdaderamente la actual situación debe anularse la “reforma previsional” e implementarse el 82% móvil y el aumento del haber mínimo que cubra la canasta de los jubilados. Pero esto no puede hacerse en instituciones manejadas bajo el régimen de miseria actual; hay que lograr una dirección de Anses electa y revocable por los trabajadores y jubilados.
Los nuevos créditos son un engranaje más de la siniestra maquinaria puesta en marcha y que lleva a un endeudamiento crónico de los sectores más pobres, que en el mejor de los casos destinarán ese dinero para pagar servicios básicos, deudas previas o para alimentarse magramente por un par de meses. Terminarán cada vez más empobrecidos y endeudados, mientras millonadas se van al pago de la deuda y alimentan la gran fuga de capitales.
La única salida realista es, lejos de endeudar cada vez más a quienes menos tienen, eliminar impuestos regresivos como el IVA o el impuesto al salario, así como otros que pesan sobre el consumo popular, además de no pagar la deuda externa. La carga impositiva necesaria para sostener toda medida favorable a los trabajadores y el pueblo pobre debe recaer sobre las grandes fortunas y capitalistas (banqueros, terratenientes y grandes empresarios). Solo el FIT plantea que hay que derrotar el plan del FMI, Macri y los gobernadores, para que esta vez el saqueo la paguen los capitalistas.
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Walter "Pata" Moretti
Junta Interna de ATE - Ministerio de Desarrollo Social PBA