Videgaray, secretario de Relaciones Exteriores, alertó que México no reconocerá un Estado Catalán si Catalunya declara “unilateralmente” su independencia de España.

Yara Villaseñor Socióloga y latinoamericanista - Integrante del MTS - @konvulsa
Miércoles 11 de octubre de 2017

Frente a la convulsiva situación en Catalunya, el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, ha declarado la negativa del gobierno mexicano de reconocer a un Estado Catalán independiente si el gobierno de Catalunya decide “de manera unilateral” separarse de España, basándose en los criterios del derecho internacional. Esta aseveración la realizó mediante twitter minutos después de reunirse con el presidente regional de la Generalitat, Carles Puigdemont, en el Parlament de Catalunya.
Claramente, sus declaraciones dan cuenta de la buena voluntad del gobierno de Peña Nieto de alinearse con las potencias imperialistas garantizando los intereses de las corporaciones españolas que operan en México con altas ganacias, como OHL, BBVA Bancomer o Telefónica Movistar.
El 1 de octubre, el pueblo catalán expresó su decisión en un referéndum que arrojó un 90% de apoyo a la independencia catalana de la dominación colonialista española. Por abajo, contra los deseos del gobierno de la Generalitat y las direcciones sindicales, jóvenes y trabajadores organizador la participación en la consulta, con comités de defensa de las urnas en los barrios y ocupación de colegios para instalar casillas seguras. Durante horas la población se congregó para defender el voto, un derecho democrático elemental.
La respuesta de la “justicia” catalana fue la represión; un escandaloso operativo represivo a cargo de los Mossos d’ Esquadra que atacó a niños, mujeres y adultos mayores que defendían la decisión popular. Por primera vez en muchos años, las aspiraciones independentistas de la burguesía y el gobierno catalán, que buscan tener mayor marco de negociación con el capital español y europeo, fueron superadas por la organización popular.
La convocatoria a huelga general del 3 de octubre, contra la represión y por la autodeterminación catalana, tuvo un amplio acatamiento en servicios, transporte y sectores como portuarios, todo un apriete para la burocracia sindical que tuvo que convocar a movilizarse para no perder su peso sobre importantes franjas de la clase obrera.
Lo que está en juego en el procés catalán es qué tipo de república independiente quiere construirse, una donde los capitalistas tengan todo el peso en el gobierno, implementando sus planes antiobreros y justificando los ataques para garantizar sus ganancias, coartando las mínimas libertades demcoráticas y profundizando la explotación en acuerdo con la burguesía española y el imperialismo alemán. O una república obrera y popular, que responda a los intereses de las grandes mayorías e implemente un programa socialista de gobierno que ataque las fortunas de los empresarios y los políticos burgueses para garantizar educación, vivienda, salud, transporte y trabajo digno.
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A diferencia de las escandalosas declaraciones de Videgaray sobre la negativa del gobierno mexicano de reconocer un Estado Catalán independiente, llamando -cínicamente- a resolver esta crisis “a través de un acuerdo político del gobierno de Cataluña y España”, los socialistas opinamos que será sólo mediante el desarrollo de la lucha de clases y la autoorganización independiente del pueblo trabajador y pobre catalán desde una perspectiva anticapitalista, socialista y revolucionaria que podrá darse solución a sus demandas.
Apoyar la lucha por la autodeterminación del pueblo catalán es apoyar la lucha contra una potencia imperialista que históricamente ha oprimido a los pueblos indígenas de América y que hoy continua el saqueo de recursos iniciado hace siglos con la conquista. Por eso es imprescindible que la clase trabajadora y el pueblo pobre en México, así como los pueblos indígenas y originarios, se hermanen con la lucha del pueblo catalán por su autodeterminación y exigimos el cese a la ocupación militar y a la represión.