En la capital de Río Negro se desarrollaron alrededor de 6 asentamientos en el último año. La pandemia hizo exasperante la situación de centenares de familias sin techo. Ellas le ponen el cuerpo a la pelea por un pedazo de tierra para vivir.
Miércoles 30 de septiembre de 2020 11:27
Al sur de la ciudad, en la encrucijada de la ruta 3 y la vieja ruta provincial Nº 1, puede verse un vasto terreno inundable, típico de la capital en la que los terrenos siempre tienen problemas de desbordes a cada lluvia. Ahora en esos lotes se ven las casillas de madera en un largo complejo que se pierde en el horizonte. Se trata de los asentamientos que se han construido en los últimos meses: Nueva Vida, 9 de julio, Defensores de Lavalle, San Juan. Son alrededor de 500 familias que se animaron a pelear por un pedazo de tierra. La punta del iceberg para una ciudad en la que el déficit habitacional se calcula de unas 4 mil familias.
En el asentamiento 9 de Julio un padre de familia cuenta: “hace más de 7 años que estamos anotados para un supuesto loteo del municipio del que nunca hay novedades”. Es sábado a la tarde, familias enteras desmalezando, clavando postes, limpiando terrenos. Se ven las manos curtidas de abuelas y de niñes que mezclan el juego con algún quehacer. “Los alquileres ya no se pueden pagar. No estamos pidiendo nada, que nos dejen construir. La cosa está cada vez peor”.
En los asentamientos hay trabajadores del sector privado, muchos y muchas trabajadoras informales, changarines y desocupados. La gran mayoría tiene sus familiares en el barrio Lavalle y en otros asentamientos. La ciudad es así, por fuera de los 4 boulevares que rodean la ciudad solo crece el hacinamiento. Es la otra Viedma de la que ni el Intendente Pesatti ni la Gobernadora Carreras, quieren hacer mención. Enorme contraste con aquellos barrios donde los funcionarios de la gobernación y gerentes de empresas alquilan sus mansiones mirando al Río. Contrastes que se repiten en las otras ciudades de la provincia, en la que la crisis habitacional afecta a una parte importante de la clase trabajadora.
Te recomendamos: Informe sobre la crisis habitacional en Río Negro: más de 60 000 personas sin vivienda
“Te voy a ser sincero, la casa no es la escuela y los padres no somos docentes”
“En éste sector hay alrededor de 120 familias, y habrá como unos 80 chicos. Pero si contamos el total de estas cuatro tomas, entre la gente que ya está pasando la noche y la que sigue acercándose seremos alrededor de 500 familias”. Es evidente que la escolaridad es imposible garantizarla en esta situación. “Te voy a ser sincero, la casa no es la escuela y los padres no somos docentes”, nos comenta Pablo, referente del 9 de julio, desde un comedor improvisado con postes y nylon. Allí intentan organizar la leche para les niñes, que se los ve jugando con otras pibas y pibes en edad de escuela secundaria. Pablo comenta que toda ayuda es bienvenida, y señala que hoy por hoy levantar el comedor sería lo fundamental.
Ayer entregamos la colecta solidaria organizada por lxs compañerxs del PTS y Pan y Rosas, en la que colaboraron jóvenes,...
Publicado por PTS/FIT-Unidad Viedma en Miércoles, 23 de septiembre de 2020
En Agosto realizaron 2 importantes movilizaciones al municipio, y desde ahí se organizaron en la Mesa Local de Barrios Populares, para llevar sus reclamos a la intendencia, pero lo único que avanza es la judicialización, los aprietes y amenazas de la policía. Han aparecido casillas rotas y se reciben denuncias falsas. Existe una imputación a 3 familias de la barriada Nueva Vida.
En Río Negro la gobernadora y la justicia presionan y amenazan con desalojos en varios puntos de la provincia. Por eso desde la Mesa tienden puentes con otras experiencias y se solidarizan y lanzaron una campaña en solidaridad con la ocupación de Guernica, exigiendo que no desalojen las familias y defendiendo el derecho constitucional a una vivienda digna. Guernica está siendo atacada por el Gobierno de Kicillof, pero no es el único lugar.
Recuérdese cómo en 2019 en Viedma, con el gobierno municipal del radicalismo “Pro”, se enviaron topadoras para derribar las casillas en otro asentamiento. Las familias quieren evitar eso y se mantienen firmes. “Queremos defender un derecho elemental que es el de la vivienda digna”. Pablo, quien es uno de los referentes del conjunto de las tomas, lo dice en cada medio en el que lo entrevistan: “esto se resuelve con una decisión política, no judicial. Esto es un derecho”.
Los sectores más explotados y empobrecidos de la clase trabajadora están dando un ejemplo de cómo tomar en sus manos la resolución de sus problemas más acuciantes. Se hace indispensable rodear de solidaridad esta lucha desde los sindicatos y centros de estudiantes. El PTS en el Frente de Izquierda impulsa una campaña nacional para reflejar sus necesidades, denunciando las amenazas de desalojos y para que las familias accedan a una vivienda a través de la expropiación de tierras y viviendas ociosas, creando planes de vivienda que a su vez cree trabajo para las propias familias de los asentamientos. Lo que se diría invertir las prioridades, que el interés esté en función de las necesidades de las grandes mayorías y no de un puñado de empresarios.