Audios de alto impacto que revelan manifestaciones aberrantes de violencia contra las mujeres, se suman a los escándalos nacionales como la “ley Corpesca” y el lucro de nuestros ministros y congresistas con las repudiadas AFP. Casi nadie se salva: desde los mal autoproclamados Pro-vida de la UDI, pasando por el PS, partido de Bachelet, y la descarada Democracia Cristiana.
Jueves 18 de agosto de 2016
Sale a la luz el maltratador UDI, Matías Huerta, y como efecto dominó surgen audios posteriores que delatan al candidato a concejal del mismo partido, Luis San Martín Sánchez, en los que asume haber sido detenido por una alerta que los vecinos dieron llamando a Carabineros al oír el episodio de maltrato, pero, con un descaro insólito, en sus declaraciones le baja el perfil a las acusaciones que ahora se hicieron públicas, argumentando: “yo hablo muy fuerte”.
Comparable actitud con la promesa que Matías Huerta dio al anunciar su retirada de la UDI, señalando que buscaría ayuda psicológica, victimizándose como enfermo y volviendo, de esta forma, a maltratar a la mujer invisibilizándola como la verdadera víctima de su machismo y su violencia.
Desde Illapel, se filtra otra grabación en la que aparece el empresario de telecomunicaciones y candidato a alcalde que impulsa el PS, Raúl Musa, maltratando a la que señala, en sus propias palabras posteriores, como “la mujer que ama”. La familia de la víctima señala que los maltratos serían reiterados y, como si fuera poco, las autoridades regionales del Sernam se hacen a un lado, abandonando nuevamente a una víctima, por la formalidad de no existir una denuncia propia de la mujer.
Sin duda, el caso más bullado de las últimas horas es el del Diputado Ricardo Rincón de la DC, quien hace algunos años después de haber golpeado brutalmente a su ex pareja, sale prácticamente impune, pues el fallo de la Justicia que lo indica como culpable, lo remite a una irrisoria condena de someterse a un tratamiento psicológico que ni siquiera acreditó cumplir.
Las reacciones de los partidos políticos fueron prontas. Mientras la UDI expulsa a Matías Huerta y guarda silencio aún por Luis San Martín, sostienen en sus declaraciones públicas que: “la violencia ejercida por un hombre contra una mujer no debe ser tolerada, y debemos trabajar para acabar con esta realidad en nuestra sociedad”.
Una precisión clara: la violencia de un hombre particular sobre una mujer particular no debe ser tolerada, es una aclaración que, aparentemente, no contradice sus verdaderos principios en los que la violencia hacia las mujeres es un pilar de su ideario político, con el cual como partido, desde el congreso, violentan día a día a millones de mujeres a la clandestinidad del aborto y a cientos de niñas a cargar con el calvario de una violación obligándolas a parir; pero, como señalábamos, es un principio aparente, ya que existen otras decenas o cientos de mujeres que ven con impotencia la impunidad de la que gozan sus propios violadores y torturadores que en la Dictadura las violentaron sexual, física, psicológica y políticamente. Violencias hacia la mujer que la UDI sostuvo y sostiene actualmente como partido y que no pueden disimular con la expulsión de un militante.
Caso ejemplar de la política chilena: Ricardo Rincón y la DC
Por otra parte, la DC señala, en el comunicado escrito por la Subsecretaría Nacional de la Mujer, la Comisión Político-Técnica de la Mujer y la Subsecretaría de la Mujer de la JDC (Juventud DC) , ante la revelación de uno de sus diputados como maltratador de mujeres:
“Vivimos en una sociedad machista que permea todas las estructuras e instituciones, las que producen y reproducen la violencia en contra de las mujeres (…) Como partido no estamos exentos de vivir estas situaciones que lamentamos profundamente y que condenamos enérgicamente. Por ello, es necesario avanzar en visibilizar y enfrentar toda forma de violencia contra las mujeres desde el lugar donde estamos, considerando que la violencia intrafamiliar es una de las agresiones que más sufren las mujeres en nuestro país y no podemos aceptar que hayan ocurrido y sigan ocurriendo estos hechos, sean condenados como delitos o no, teniendo en cuenta la antigua ley que las sancionaba”, afirman.
Una declaración que elabora la excusa ideológica para justificar la violencia hacia las mujeres: “vivimos en una sociedad machista que permea todas las estructuras e instituciones”, dejando como único responsable al ente abstracto que ellas denominan como “sociedad machista”, lo que es absolutamente consecuente con la posterior defensa pública de Carolina Goic a favor este maltratador de mujeres.
Goic, actual presidenta de la falange chilena, es una destacada figura política que dice estar a favor de los derechos de las mujeres. Entre los pasillos del Congreso, la ya pasada discusión del postnatal y saludando al Sintracap (Sindicato de Trabajadoras de Casa Particular), esta mujer dirigente de uno de los partidos con más poder político en Chile, señaló ante el caso de Ricardo Rincón que “es un hecho que se dio hace varios años, que fue revisada en ese momento y de hecho él no postuló en ese momento (...) es algo que vio la mesa de ese momento", dejando claro que la DC estuvo siempre al tanto de tener entre sus filas a un maltratador de mujeres.
No sólo eso, según una noticia de El Mostrador, el caso de Rincón fue escandaloso desde un comienzo y en todas sus aristas, pues con testigos y pruebas falsas este actual diputado DC emprendió su defensa que fue desbaratada por el mismo tribunal ya que los testigos falsos señalaban haber estado con Rincón a la misma hora en distintos lugares: mala coartada pero excelente respaldo de su partido quien hasta hoy, en que se hizo público su vicio privado, lo mantuvieron como una importante figura partidaria. Hoy Goic retrocede y exige, después de 14 años pasada la agresión a la ex mujer del falangista, a Rincón a sentarse frente al tribunal de ética de la DC, un tribunal que de seguro esconde más basura bajo la alfombra de la que podemos suponer e imaginar.
Ricardo Rincón es también famoso por sus extensos correos a la directora regional del Sename el 2009, en los que tozudamente intenta poner a gente de su confianza en cargos del organismo y hoy ni siquiera ha titubeado sobre el rol que cumple en la (nada más ni nada menos) Comisión de la Familia en la cámara baja. La presidenta de la Comisión del PS Denisse Pascal se limitó a sugerir tibiamente que la propia DC revisara su permanencia en la instancia, tibieza que se entiende en el marco en que sólo hace unos días el caso de Raúl Musa, candidato que impulsa su partido para Illapel, saliera también a la luz.
Mientras por muchas calles de latinoamerica se extiende el grito “Ni una menos” en contra de la violencia hacia las mujeres, como recientemente en Perú se desarrolló una impresionante movilización masiva, en Chile entre la corrupción, el robo de las AFP y el debate educativo, se hace más notoria la podredumbre de un régimen que ampara de manera pública estos vicios privados a través de la violencia que se ejerce día a día contra millones de mujeres en este país.