Decenas de miles de personas se manifiestan en Santiago de Chile contra la militarización y el Gobierno de Piñera, que extendió el toque de queda a nuevas regiones.
Lunes 21 de octubre de 2019 16:39
Tras la conferencia de prensa de este domingo en la que el presidente Piñera aseguró que Chile está "en guerra contra un enemigo poderoso", el Gobierno anunció este lunes un salto en militarización y represión a los manifestantes.
En una verdadera provocación el Gobierno declaró una extensión del toque de queda a tres regiones. El Valparaiso y Rancagua regirá desde las 20 horas y en la provincia de Concepción desde las 18 horas.
Si bien los grandes medios de comunicación quisieron mostrar desde temprano una situación de "normalidad" donde supuestamente se habían superado las manifestaciones callejeras y todo volvía a la calma, la realidad mostraba todo lo contrario.
Desde temprano columnas de trabajadores portuarios se manifestaban en las calles de Antofagasta y otras ciudades paralizando 20 puertos del país (el 90 % del total) y haciendo un llamado a la huelga general para acabar con el estado de emergencia.
Al llamado también se sumaron los mineros de La Escondida, y a las manifestaciones estudiantes secundarios y universitarios. Además en varias universidades y escuelas del país se realizaron asambleas para discutir la necesidad de un paro y cómo seguir las movilizaciones.
En Santiago, que amaneció con relativa calma, al finalizar las asambleas estudiantiles, los y las jóvenes comenzaron a marchar hacia la Plaza Italia en el centro de la ciudad, logrando el apoyo de los pobladores que también se empezaron a acercar, llegando a ser decenas de miles para las 16 horas.
En algunos puntos de la marcha, los Carabineros (Policía) comenzó a arrojar gases lacrimógenos, intentando dispersar a los manifestante.
En otras zonas de Santiago, como la plaza de Ñuñoa, donde el domingo tuvo lugar una importante manifestación pacífica, se volvieron a convocar miles de personas para hacer un cacerolazo.
Con cantos como “Que se vayan los milicos”, o “Fuera Piñera”, los manifestantes muestran que están dispuestos a hace frente a discurso represivo y criminalizador del Gobierno. Este discurso que trató de instalar con ayuda de la prensa oficial, no ha logrado hacer cambiar la situación nacional de movilización, por el contrario, ha resultado en una mayor desobediencia civil y organización en diversos sectores para dar respuesta a un gobierno intransigente, y sobre todo, para avanzar a solucionar demandas estructurales como No+AFP´s, Educación y Salud pública digna, entre otras.
En definitiva, la movilización muestra la profunda intención de la gente de terminar con el sistema neoliberal que logró reinar en Chile desde la dictadura y que los gobiernos de la exConcertación profundizaron y defendieron.