El ex candidato presidencial, reapareció con una carta pública, donde critica el rumbo económico y propone las mismas fórmulas clásicas para precarizar el trabajo y ajustar el gasto público.
Sábado 26 de diciembre de 2020 13:47
Foto: La Nación // Crédito: Rodrigo Néspolo
Roberto Lavagna, ex ministro de economía bajo Néstor Kirchner y ex candidato a presidente con el sello Consenso Federal -que compartió junto a Juan Manuel Urtubey-, volvió a la escena política, publicando una carta altamente crítica de la situación social y económica y propone 6 medidas "urgentes".
En su publicación, Lavagna afirma de entrada que "la acumulación de 10 años de estancamiento, incluso retroceso económico y la pandemia, han puesto a los argentinos todos en una difícil encrucijada. El fracaso de las políticas populistas por un lado, o de ajuste por el otro, más la parálisis derivada de la pandemia, han llevado la realidad socioeconómica a niveles insostenibles como lo exponen las cifras de pobreza e indigencia, tanto del INDEC como del Observatorio de la Deuda Social Argentina (de la UCA)".
LLEGÓ LA HORA. NO MÁS EXCUSAS - https://t.co/E4R0rs4ToI
— Roberto Lavagna (@RLavagna) December 26, 2020
LLEGÓ LA HORA. NO MÁS EXCUSAS - https://t.co/E4R0rs4ToI
— Roberto Lavagna (@RLavagna) December 26, 2020
Entre las propuestas, escondidas con frases rimbombantes, se esconden los mismos pedidos de siempre por parte de los grandes empresarios: que se creen empleos privados pero con contratos "modernos". Esto no es otra cosa que el plan de los empresarios para los trabajadores: contratos basura, más flexibilización laboral, más polifuncionalidad y más facilidad para despedir.
Esto ya es historia conocida. Durante la década de 1990, se decían las mismas cosas. Para que crezca el empleo, había que cederle todas las pretensiones a los empresarios. Esto terminó como ya sabemos todos: desempleo récord y salarios de hambre.
Además pide que se achique "el empleo público", lo que se traduciría en otra tanda de despidos en el Estado, como bajo los años macristas y que los empresarios paguen menos subsidios, entre otras cosas.
Lo que está ausente en la carta de Lavagna, es la denuncia contra los verdaderos responsables del atraso y la pobreza en el país.
En ningún momento de la carta, menciona a los grandes empresarios nacionales que fugan millones de dólares -que ganan a costa de super explotar a sus trabajadores- al exterior, colaborando con la persistente falta de dólares en Argentina.
Tampoco nombra a las empresas multinacionales, que a pesar de ganar con los recursos que saquean del país, sus ganancias se las llevan a paraísos fiscales, para evadir y no pagar impuestos.
Menos que menos, Roberto Lavagna jamás pone el foco en la banca, nacional y extranjera, que no paró de ganar como siempre, aún bajo pandemia mientras miles caían cada vez más en la pobreza.
También, salta a la vista el gran ausente: el FMI. El organismo viene de pactar con el Gobierno de Alberto Fernández, un ajuste en regla contra los jubilados y un presupuesto nacional para el año que viene, que contempla bajar todos los gastos sociales como educación, salud y asignaciones como la AUH, pero aumentar las partidas para pagar deuda.
Todo esto, pareciera que para Roberto Lavagna, es poco importante y no merece mayor análisis.