El fin de semana se registró una alta tasa de “voto temprano”, una alternativa entre quienes no pueden votar el martes. Los latinos se hicieron sentir, ¿ventaja para Clinton?
Lunes 7 de noviembre de 2016 11:42
El fin de semana previo a la elección se registró una importante participación en el “voto temprano”, una modalidad utilizada entre quienes no pueden votar el martes. Se sintió el peso latino, especialmente en Nevada y Florida, dos estados clave.
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El voto temprano es una alternativa para quienes no pueden acercarse a votar el día de elecciones, que se realizan tradicionalmente los martes. No es casual que el voto temprano haya crecido en los últimos años, ya que para muchos trabajadores y trabajadoras representa la oportunidad de participar en la elección.
El voto latino está recibiendo mucha atención de los medios y ambas campañas porque representa uno de los bloques electorales que más ha crecido.
Además, para los demócratas puede representar una de las pocas ventajas para ampliar la diferencia con Trump. La comunidad latina es un sector clave para el partido demócrata: en la última elección de 2012, el 71 % de los latinos votaron por Obama y un 27% por Mitt Romney (Pew Hispanic Center).
Aunque son una minoría de la población y no suelen tener una tasa de presentismo tan alta como otros bloques demográficos, podrían jugar el rol que tuvo la comunidad negra en la elección de Barack Obama en 2008.
En todo el país, ya votaron cerca de 30 millones de personas (no todos los estados permiten esta modalidad).
Fuerte presencia latina en estados clave
En Florida ya se presentaron a votar 596.146 (CNN) latinos, que representan el 14, 1 % del “voto temprano”. Este número es superior al de la elección presidencial de 2008, cuando se presentaron a votar antes del día de la elección 260.263 latinos (el 9,6 % del voto temprano).
Y si se mantiene la tendencia del apoyo a los demócratas entre la comunidad latina, esto le permitiría soñar a Clinton con una victoria en Florida. Entre las elecciones de 2008 y 2012, el apoyo a Obama creció entre los latinos: si en el 2008 votaron por él en una proporción de 57% vs 42 % del republicano McCain, en 2012 el porcentaje creció a 60 % vs el 39 % del republicano Romney..
Clinton no es Obama, y no despierta un entusiasmo similar, pero cuenta con el miedo a que gane Trump, que ha movilizado a la comunidad latina.
En Nevada, donde las encuestas en promedio le dan una victoria ajustada a Trump, el registro de votantes no incluye información demográfica, pero algunos datos indican una importante participación latina.
En este estado, el voto temprano representa un parte importante del padrón. En 2012 el 70 % del padrón votó de forma anticipada. Si se mantiene la ecuación de 2012, gran parte de la ventaja demócrata debe darse en el voto temprano.
Según CNN, en Nevada los demócratas registrados superan por 29 mil votos a los republicanos registrados en el voto temprano. La diferencia se amplía en los condados latinos, como Clark (que incluye Las Vegas), donde el 30% es latino. Allí, los demócratas registrados superan en 72 mil a los republicanos.
Una encuesta reciente realizada por The Tarrance Group/Bendixen/Amandi mostró que el 72 % de los latinos registrados para votar en Nevada votarían por Clinton, mientras el 19 % lo haría por Trump.
En Georgia, el voto temprano entre los latinos ha crecido más del 100 %. Ya votaron 31.623 (CNN), en comparación con los 12.933 de 2012.
En Carolina del Norte ya votaron 37.591 latinos (CNN), casi el 2 % de los votantes tempranos. Esta cantidad ya supera los 21.474 que habían votado antes del día de la elección en 2012. Si bien este número de votantes parece bajo en relación al importante aumento de voto temprano que se registró en Florida, hay que tener en cuenta que en estados como Carolina del Norte la diferencia entre ambos candidatos está dentro del margen de error, por debajo del 2%, por lo que un mayor voto latino puede apuntalar a Clinton.
El miedo a Trump se confirma como el motor del voto latino. La campaña xenófoba y racista del magnate puede transformarse en la gran ventaja de Clinton, que sigue cosechando más votos para frenar al republicano que a favor de su campaña.