Hacia el acto del FIT en Atlanta, entrevistamos a Tamara de la agrupación Pan y Rosas de San Fernando y trabajadora despedida de call center
Miércoles 2 de noviembre de 2016 08:45
¿Cómo viviste el paro de mujeres y la movilización del 19 O?
La verdad fue muy fuerte por todo lo que viene pasando con las mujeres. Encima de haber venido del Encuentro Nacional de mujeres, ya venía con una sensibilidad de ver todas las problemáticas, de compartir con otras mujeres distintas experiencias y demás. Pero haber participado de la marcha fue algo muy importante y muy emotivo, pensar en los padres de cada una de las mujeres víctimas de femicidio, en sus familias, es algo muy fuerte. Y lo primero que sentí cuando pisé la plaza y vi a toda esa gente que estábamos compartiendo lo mismo fue que había fuerzas y que después del 19 nada sería igual. Todo ese miércoles fue muy emotivo. Con las chicas de Pan y Rosas estuvimos hablando toda la tarde para poder encontrarnos en un lugar específico y cuando nos vimos fue un abrazo distinto del de todos los días, al menos yo lo sentí así. Había como un cariño especial. Fue especial en todo ese día.
¿Cómo pensás que habría que continuar?
Creo que deberíamos no dejar de luchar y buscar que nos escuchen de alguna manera porque es muy grave lo que está pasando, si cada 20 horas matan a una mujer. Las mujeres tenemos que estar más organizadas entre nosotras, y después entre aquellos hombres, compañeros que también conozco que se prestan a esta lucha, obviamente que nos acompañen y buscar generar más confianza en aquellos que todavía no ven la gravedad de lo que estamos pasando las mujeres, que es algo que nunca se terminó de romper esa violencia que existe con la mujer y esa diferencia que hay y que algunos no la ven, no ven que no hay ninguna igualdad lo cual es violento también.
¿Cómo volviste del encuentro de mujeres?
Del ENM me quedó que como pasa en todos los lugares hay formas que están muy enquistadas y que se piensa que son las correctas. No sabía que no se daban a votación los talleres, que solamente era escuchar, como un discurso final y que quedaba ahí. Pensé que se planteaba más como un plan de lucha, algo que después se traía acá. Eso justamente necesitamos ahora, si tenemos que pensar organizadas como proseguir lo que significó el miércoles 19 de octubre. Esto además por ahí hizo que yo en tantos años no haya sabido de los Encuentros, que no me haya enterado de ellos al no visivilizarse como debería ser. Había muchas chicas y desde la organización que yo fui planteamos justamente esto y se proponía que el próximo Encuentro sea en CABA. Para mí esto es muy importante porque es el centro de todo, donde está la puerta del Estado donde hay que golpear, denunciar y exigir primero.
¿Cómo percibís la situación de las mujeres trabajadoras ante la crisis y el ajuste?
En mi caso, nuevamente, acabo de ser despedida. A fin del año pasado me despidieron de mi trabajo en el que me desempeñé como secretaria durante 10 años, en un consultorio, en el cual también no querían pagarme los aumentos que correspondían ni demás reclamos y así que empecé a tener una discusión con mi jefe, siendo más directa la relación que en una fábrica, ya que acá tenés que discutir cara a cara con el dueño, con tu jefe. A lo largo de todo este año vengo de trabajo en trabajo porque la realidad como todos saben es que estamos viviendo una crisis muy grande en el país y lo primero que pasa es que hay menos avisos de trabajo. Los que hay son más bien restringidos en cuanto a la edad, principalmente.
O sea que en mi caso, como montones de otras mujeres, estoy por fuera del mercado por solo tener 37 años. Además, empiezan a buscar que sean estudiantes, recibidos o no sé con cuántas materias aprobadas, con lo cual resulta difícil conseguir un empleo mejor y lo único que podės conseguir son estos trabajos precarios. El último que tuve fue un call center que es lo más precario que existe.
Esta no es una realidad mía sola, nos pasa a todas las que no tuvimos la posibilidad de tener un título, por ahí por distintas situaciones como puede ser tener que trabajar a una edad muy chica para poder ayudar a la familia primero, y después por querer independizarte y no poder trabajar y estudiar al mismo tiempo, les pasa a todas y a los trabajadores varones también. De hecho, en el último call donde estuve había un licenciado en diseño gráfico que no conseguía otro trabajo, y también dos venezolanos, con la realidad que vienen de un país donde hay una crisis muy profunda, siendo terribles las cosas que cuentan, y una de las chicas es veterinaria; veterinaria y trabaja en un call center.
¿Cómo fue vivir de cerca la recuperación de la Comisión interna de la ex Stani por una lista impulsada por la agrupación Bordó de la alimentación a la que pertenece tu compañero y con una mujer al frente?
En principio que en una fábrica sea llevada como candidata en las elecciones una mujer, ella se llama Teresa, tiene una fuerza muy grande, y en momentos donde las mujeres venimos peleando y salimos a la calle por el Ni Una Menos, muchísima significancia. La verdad fue una muy buena decisión de los chicos de la Bordó poner una mujer al frente. La fábrica cuenta con una minoría de mujeres, pero que sufren un montón de cosas y de discriminación, y que no son tenidas en cuenta. Así como te pasa en la vida, en una fábrica mucho más se siente esto. Las licencias que se necesitan por si el hijo está enfermo no son reconocidas y muchas otras cosas. Y entonces que esté una mujer al frente de esto, de la organización, me parece muy importante, porque además de visibilizar lo que les pasa también va a dar más unidad a lo que es el grupo.
Esto no cayó del cielo y durante la semana del 19, del paro de mujeres, el grupo que ahora es la actual Comisión interna estimuló la participación en ese día de lucha contra los femicidios y la violencia machista. Ellos impulsaron una asamblea para poder unirse al paro de mujeres, para poder reflejar de esa manera su apoyo a las mujeres, que la lucha era también juntos, pero la Verde que era la que estaba liderando en ese momento, fue la que se opuso y por tal hecho no se hizo, pero participaron de todos modos realizando fotografías de apoyo y haciendo toda una cadena de apoyo hacia el Ni una Menos.
¿Qué te moviliza a ir al acto del Frente de Izquierda con el PTS a la cancha de Atlanta?
Voy a Atlanta porque estoy convencida que es parte del mismo camino que ya vengo haciendo, que ese Acto tiene que reforzar y mostrar mucho más la fuerza para poder lograr lo que venimos haciendo. Yo creo que hay una gran participación de la gente en la política y que el Frente de Izquierda está creciendo un montón. Conquistas como ésta, la de una comisión interna de trabajadores y no de burocracias, y está metida en la pelea de las mujeres, como también lo que pasó en la facultad de filosofía y letras la semana que pasó muestra un poco esto y se tiene que visibilizar muchísimo más todavía. Creo que la gente se está dando cuenta que hay una opción diferente de encarar esta crisis que está golpeando directamente al trabajador, a la gente común, que no es dejarla pasar y que nosotros mismos necesitamos ser parte de esa opción, nuestra salida. El acto es para darle la pelea al Gobierno y empresarios, que se vea que no están para hacer lo que ellos quieren.
Tampoco el kirchnerismo es una opción para eso. Yo era kirchnerista, puedo decir que gracias a mi compañero, que antes era mi amigo, que nos conocimos en 2012, 2013 y con las experiencias fui viendo otras cosas que me fueron permitiendo enmascararlo como opción. Recuerdo que la primera pregunta que yo le había hecho había sido de qué parte estás, en referencia a Cristina y a Clarín, y él me dijo de ninguna . Recuerdo que yo le decía ¡pero cómo que de ninguna! y él entonces me explicó que era de izquierda, que los trabajadores no tenían que tomar partido por ninguno sino el propio. Y bueno, yo tenía acuerdo con lo que me decía, pero a la vez veía utópico lo que me contaba. Aunque nunca milité ni nada, sí compartía un montón ideas del kichnerismo como las políticas de los ddhh que creo que fue su lado más fuerte, y luego todas las pantallas como la AUH y demás.
Pero llegó un click. Este se hizo cuando pasó la lucha de Lear, lo de MadyGraf. Ahí me di cuenta que el kirchnerismo era un gobierno represivo y que yo lo negaba todo el tiempo. Ya por mi compañero, porque él estaba participando, empecé a ver otra realidad, y empecé a despegar un poco, empecé a acercarme más a los compañeros del PTS. Y vi que es algo muy fuerte. Tuve la suerte de conocer gente muy buena, con unos principios, que van para adelante, con un montón de cosas, como pasó ahora en Stani, que se vienen concretando y que sé que está bueno. Lo mismo lo de Pan y Rosas y creo que fuimos como 4 mil en Rosario, haberlas conocido, mismo yo ahora estoy organizándome con las compañeras de San Fernando. También enterarme que se hacen cursos, yo hice el curso de los 70,que fue realmente muy bueno, con gente que militó en los 70. Todas estas experiencias de lucha, de organización, de ideas, las quiero contagiar a la gente que conozco para que también puedan darse cuenta que hay otra opción para el trabajador, la mujer, y que está bueno militar. Si estas experiencias se extiende y se llega a más personas podemos ser una gran fuerza, y el acto es un paso muy importante. Por eso voy a Atlanta