El agua comenzó a cotizar este lunes en la bolsa de Nueva York en el mercado de futuros de materias primas, por lo que su precio fluctuará dependiendo de la escasez y de la especulación.
Alex León @A10Leon
Martes 8 de diciembre de 2020
El índice Nasdaq Veles California Water Index se basa en un indicador de precios de futuro del agua de California que empezó cotizando a 486,53$ por 1233 metros cúbicos. Estos índices son puramente financieros y están basados en el precio semanal promedio de las principales cuencas de California.
La explotación excesiva del agua por la ganadería, la industria y el consumo humano está haciendo que este recurso vital sea cada vez más escaso, haciendo que 1 de cada 3 personas en el planeta tengan graves dificultades para el acceso al agua potable y en los próximos años, dos tercios del planeta podría experimentar escasez, dando lugar a migraciones climáticas de millones de personas. Mientras tanto, Estados Unidos y China son los principales consumidores de este preciado recurso.
Aprovechando el miedo a la escasez, grandes empresas como Coca-Cola o Nestlé luchan por el control mundial del agua, mientras los grandes fondos de inversión transforman el recurso en un nuevo objeto de especulación financiera.
Los conflictos generados por el control de este recurso son cada vez más frecuentes y afectan a todo el planeta. Está ocurriendo en Oriente Próximo, con el aprovechamiento de los ríos Tigris y Éufrates por parte de Turquía, donde tienen su nacimiento, en perjuicio de Siria. El agua se encuentra también, entre otras muchas cosas, tras el conflicto entre Israel y Palestina. La considerada primera guerra del agua en tiempos modernos se dio en Sudán, donde hubo enfrentamiento entre ganaderos nómadas y agricultores sedentarios por este recurso. También afecta a zonas del Sahara, donde las mujeres adquieren un rol determinante en el abastecimiento de este recurso en los campamentos de refugiados.
En Sudamérica, el Acuífero Guaraní es la tercera gran reserva de agua natural del planeta, que se extiende bajo Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil, y que este último país quiere controlar en exclusividad. Las zonas de más peligro se encuentran en el ecuador del planeta, incluido el propio país ecuatoriano, uno de los que se verá más afectado por esta escasez.
Todo indica que se acaba la época de nadar en abundancia y nos enfrentaremos a la escasez de recursos que nos ha traído el capitalismo. La lucha contra el cambio climático, la dilapidación de los recursos no renovables y la biodiversidad, es una lucha directa contra el capital porque este entra en conflicto con la vida. Cualquier organización socialista revolucionaria que pretenda luchar por la perspectiva de un futuro emancipador, deberá tener en cuenta la sostenibilidad ecológica y el cuidado de los recursos finitos de nuestro ya debilitado planeta.