Walmart fue reabierto después de un caso positivo de coronavirus, los trabajadores denuncian que no se cumplió el aislamiento ni se realizaron test. La empresa y el sindicato de comercio dividen entre efectivos y contratados.
Jueves 21 de mayo de 2020 20:29
“Para la empresa los tests son las cámaras” afirma un trabajador del supermercado.
Luego de haber cerrado cuatro días después de lo recomendado por protocolos de Covid 19 y que el Sindicato de Comercio haya vociferado públicamente que los trabajadores cumplirían el aislamiento de catorce días, la empresa decidió volver a abrir el Walmart de San Justo.
Su "prevención" consiste en supervisar ,a través de las cámaras de seguridad, los movimientos del trabajador infectado.
Con respecto al protocolo que debía aplicar, fueron aislando solamente a algunos trabajadores internos. Mientras los externos que cumplen tareas desde hace años siguen trabajando normalmente sin siquiera haber realizado tests.
Reponen, cobran, limpian, cocinan, promocionan para que la empresa facture miles de pesos minuto a minuto, pero están se oponen a extender las licencias pagas a los trabajadores externos y los obligan a ir a trabajar presionados por descuentos y despidos. Esto genera una preocupación extra en todos los trabajadores.
Te puede interesar:La juventud en la pandemia: entre la precarización y la primera línea
Te puede interesar:La juventud en la pandemia: entre la precarización y la primera línea
Los supermercados son parte de los grandes ganadores de la pandemia con ganancias millonarias pero al momento de exigir las medidas de salubridad, la empresa no duda, lo importante es continuar con las ganancias. Tal motivos hizo que trabajen el fin de semana pese a tener un caso de Covid-19, exponiendo a trabajadores y clientes al contagio y a la potencial propagación del virus a los barrios que viven, ya que los tests brillaron por su ausencia.
Desde el SEOCA (Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines) dirigido desde hace años por el diputado provincial Rubén Ledesma del Frente de Todos, al dar el caso positivo publicaron que realizarían los catorce días de aislamiento. Pero no fue así: a los dos días Wal Mart San Justo abría sus puertas generando un diferente trato entre trabajadores internos y externos.
Esta división que generan empresas y acompañan los sindicatos es necesario contrarrestarla con la unidad por abajo. Con el objetivo de unir por abajo lo que los empresarios dividen es que se está conformando la Red de Trabajadores Precarios e Informales, unificando a tercerizados, contratados por agencia, internos y externos con métodos democráticos que unifiquen para pelear contra las patronales que quieren descargar su crisis sobre nuestras espaldas.
Te puede interesar:Juventud precarizada: La Izquierda Diario y una red para organizarse sin caer en ninguna trampa
Te puede interesar:Juventud precarizada: La Izquierda Diario y una red para organizarse sin caer en ninguna trampa
Para que la salud de los trabajadores sea la prioridad es necesario poner en pie comisiones de higiene y salubridad que además de exigir barbjios, mascaras, alcohol en gel y termómetros infrarrojos, hagan garantizar el cumplimiento de los protocolos y que la empresa pague las licencias por aislamiento.
Desde La Izquierda Diario denunciamos en nuestras paginas que ante la crisis sanitaria y económica que hay en el país a partir del virus del Covid 19, aún no se ha establecido test de detección temprana del virus para todos los trabajadores esenciales, como es el caso de los empleados de comercio.
Te puede interesar:¿Prohibición de despidos? Kicillof "multa" con $ 5000 a las empresas que echen
Te puede interesar:¿Prohibición de despidos? Kicillof "multa" con $ 5000 a las empresas que echen
Sabemos que la precarización laboral es una carta fundamental de las patronales y las aprovechan para tener vía libre e imponer sus condiciones por sobre la salud de quienes están en primera línea.
Y todo esto con la venia del gobierno provincial y de La Matanza. Pareciera que ellos de nada se enteran. Suficiente demostración de eso es el reciente anuncio de Axel Kicillof, en el que dispuso "escarmentar" con multas irrisorias a empresarios que despidan sin causa. El Gobierno reconoció implícitamente lo que es de público conocimiento: los despidos continúan a paso firme.