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Red Internacional
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FESTIVAL DE TEATRO. Ya comenzó el 2do Festival de Teatro Escena Libre

Los días Sábados y Domingos de Enero a las 20:30hrs el Barrio Franklin se llena de teatro. En el Anfiteatro de la Plaza Bogotá (ubicado en Ñuble entre Silla Bella y Lira), la Escuela Publica Comunitaria organiza el 2do Festival Escena Libre donde 6 compañías llevaran montajes que cuestionan y reflexionan sobre los diferentes sucesos políticos que han marcado a nuestro país. El festival es de carácter gratuito y abierto a toda la comunidad.

Valeria Yañez

Valeria Yañez Actriz Colectivo Artístico Tarea Urgente, gestora cultural Casa Marx Santiago

Martes 19 de enero de 2016

COMUNICADO 2DO FESTIVAL ESCENA LIBRE.

Se discute, reflexiona y difunde mucho, en el ambiente teatral chileno, el por qué las obras de teatro no llegan a ser observadas ni criticadas por lo que se denomina "público común o público no especializado". Esto ocurre por cuatro diferentes factores, los cuales tienen la similitud de ser procesos de segregación y disolución de los espacios teatrales.

El primer factor es geográfico, pues la mayoría de las salas de teatro están ubicadas en el centro de la ciudad, lo que afecta a las comunas periféricas (valor de pasaje). El segundo factor es el valor de la entrada, que incluso afecta a los propios profesionales de la puesta en escena, ya que para producir una obra de teatro en Chile, se debe saber que el costo es alto y las ganancias muy bajas; añadiendo además, lo difícil que debe ser mantener una sala de teatro (recordar el cierre de varias de ellas). El tercer factor es la lejanía de los lenguajes estéticos que utilizan las obras, complicando la observación de ese denominado público no especializado, y por tanto, forzando a crear escuela de espectadores, para que el público que no entiende, entienda. Ese "hermetismo" que tendrían el lenguaje de las obras, refleja el encapsulamiento que vive actualmente el ambiente teatral en Chile, en donde los discursos y prácticas se construyen y pasean en ciertas escuelas, salas y festivales, quedando encerrado para unos pocos ese potencial imaginario-critico de los creadores. El cuarto factor es el cierre de escuelas de teatro en los últimos años, estableciendo en el mismo circulo de creadores teatrales un estado de vulnerabilidad laboral que constantemente surge como queja y bandera de lucha en los distintos foros, seminarios, conversatorios, encuentros, festivales que se organizan. Todos estos factores van generando que el ambiente teatral, caiga en círculos viciosos que desconectan al espectador común de las compañías y sus obras.

Pero si hay algo que ha caracterizado al fenómeno o actividad teatral durante toda su existencia, gracias a todas y todos los que trabajamos ahí, desde la actuación, el diseño, la dramaturgía, dirección, tramoyas, técnicos, gestores y muchos más, es su carácter de resistencia y espacio de crítica ante los diferentes sistemas sociales en donde existan condiciones de explotación y opresión. Los procesos de ficcionar dramas y conflictos sociales, son acciones de desmontar o deconstruir las relaciones sociales de producción que determinan a una sociedad, abriendo las heridas tapadas por las cicatrices de un pueblo que prefiere olvidar, desenmascarando al opresor, poniendo al borde del precipicio a toda la maquinaria asesina del sistema, removiendo a los sujetos y sus valores morales y éticos. El teatro, dentro de nuestras ciudades, escuelas y barrios, deambula como un torbellino que arrasa con todas las formas de representación hegemónicas, destruye las estéticas banalizantes, genera espacios en donde la comunidad vuelve a mirarse y reflexiona sobre sus procesos históricos. En este carácter de resistir es el que ha producido una nueva ola de compañías, dramaturgos, directores, actores, los cuales, descontentos con la actual situación teatral, generan nuevas forma para que el teatro sea parte de los procesos transformadores. La nueva mirada teatral, que se ha ido gestando desde el 2006, año de la “revolución pingüina” (Teatro Público), vuelve a poner en crisis nuestra memoria, identidad y por sobretodo nuestros procesos de luchas, muchas veces estereotipados por toda la maquinaria neo-liberal.

La Escuela Pública Comunitaria, se suma a este caudal, llevando al sector del barrio Matadero-Franklin, el segundo festival de Teatro “Escena Libre”, donde diferentes compañías llevaran montajes que cuestionan y reflexionan sobre los diferentes sucesos políticos que han marcado a nuestro país, compañías con un gran compromiso de lucha del Teatro, en donde la imaginación tiene un carácter de arma social capaz de pavimentar las múltiples rutas de una nueva sociedad.