Soy Sofía, estudiante del profesorado de Lengua y Literatura en el 88 y candidata a consejera estudiantil por la lista 17 Pan y Rosas / No Pasaran. En estas elecciones de CAI, nosotras queremos decidir sobre nuestra educación, sobre nuestros cuerpos y nuestra vida; decidir sobre todo.
Jueves 23 de agosto de 2018 17:58
Soy Sofía, estudiante del profesorado de Lengua y Literatura en el 88 y candidata a consejera estudiantil por la lista 17 Pan y Rosas / No Pasaran. Soy mamá de una nena de tres años, y como tantas otras compañeras estudiantes del profesorado se hace cuesta arriba estudiar y cumplir con los horarios de cursada; para poder asistir a las clases, preparar trabajos y parciales, tengo que pagarle a una niñera para que cuide a mi hija o contar con la ayuda de algún familiar.
En los terciarios, la mayoría somos mujeres: trabajar y estudiar es para todos cada vez más difícil. Las medidas de ajuste nos pegan directamente: el aumento del transporte y los servicios, la falta de laburo o laburos precarizados y en negro; mientras que los gobiernos acuerdan con el FMI para golpearnos más fuerte. Con mis compañeras nos organizamos y exigimos que esa plata vaya para educación, para los salarios de los docentes, para un edificio propio y así poder tener oferta de cátedras y horarios!
La mayoría de los estudiantes trabajamos todo el día, y luego tenemos que cursar de lunes a viernes durante el turno noche, y hacer las prácticas a contraturno. En el terciario no sólo no tenemos edificio único, sino que tampoco tenemos juegotecas o jardines para dejar a nuestros hijos mientras cursamos.
Desde el ni una menos hasta ahora, las mujeres comenzamos a cuestionar el rol que ocupamos en la sociedad. Empezamos a darnos cuenta que ya no queremos más que decidan por nosotras. Nos cansamos de la violencia machista, de que seamos nosotras las que ponemos en riesgo nuestras vidas en la clandestinidad del aborto; mientras la iglesia sigue metiéndose en nuestra educación y nos niega la educación sexual en nuestra formación, nos cansamos de que el trabajo doméstico recaiga siempre sobre nosotras.
Si ahora que estamos juntas y ahora que si nos ven, no damos ni un paso atrás, lo mostramos millones en las calles. Por eso en estas elecciones de CAI, en el instituto, nos ponemos al frente para decidir: Queremos que haya un régimen especial de asistencia para madres y padres con hijos menores de 13 años, para quienes trabajan en turnos rotativos, y para quienes superen las 40 horas laborales por semana. Queremos juegotecas para no dejar de cursar y becas estudiantiles iguales a media canasta familiar.
Queremos la mayor democratización de este espacio y de todos nuestros lugares de lucha y organización. Esa fuerza nos la contagian las miles de trabajadoras y trabajadores que salen a enfrentar todos los días las medidas de ajuste y la represión.
Ya somos muchas, necesitamos ser más, tenemos una fuerza imparable, si no te sumaste vos todavía; también queremos que seas parte de esto.
Te invito a organizarte con nosotras, en Pan y Rosas y a apoyar nuestra lista para el CAI en estas elecciones que comienzan el 27/8, para demostrar que nosotras, queremos decidir sobre nuestra educación, sobre nuestros cuerpos y nuestra vida; decidir sobre todo.