Cuando los trabajadores subcontratados de Codelco salimos a luchar por mejorar el Acuerdo Marco con la mandante estatal, ahí estuvo Dauno junto a los compañeros de la ACR, ofreciendo apoyo en asambleas, en las acciones callejeras, organizando a otros estudiantes para protestar contra la represión, exigiendo justicia para Nelson Quichillao y acompañándonos en su funeral. Esa unidad, desde las bases y en la acción, será la que nos llevará a Vencer.

Edward Gallardo Basay Dirigente sindical minero - Director CTC - Consejero Nacional CUT - Alternativa Obrera
Jueves 5 de noviembre de 2015
Una tribuna para convocar por la gratuidad y el fin del subcontrato
Entramos en periodos electorales en el movimiento estudiantil y será determinante si la clase trabajadora encuentra eco en una tribuna al interior. Podría significar que esa unidad de trabajadores y estudiantes se convierta en la pluma que desequilibre la precaria estabilidad del régimen a nuestro favor. Antes, hicimos un ensayo de lo que puede lograr esa fuerza el 24 y 25 de agosto del 2011, cuando pusimos a la defensiva al gobierno y se abrió un profundo cuestionamiento frente a este régimen heredado de la dictadura.
Entonces la Fech y la Confech eran liderados por una militante de las Juventudes Comunistas, que condujo un desvío de las más masivas movilizaciones estudiantiles al senil Penta-Parlamento del que actualmente es parte como partido de gobierno. Desde entonces, no hemos logrado una ofensiva que nos traiga una victoria. Cada vez se moderan más las reformas, tanto educacional como laboral, al punto que la gratuidad está en más becas.
Pese a que han pasado otras corrientes por la Fech y el Confech, nadie convocó a esa juventud a impulsar una lucha de esa envergadura que abrió una crisis del régimen político, crisis que está lejos de resolverse. El problema es que en adelante las direcciones pasan más en mesas de diálogo que en asambleas resolutivas de bases.
Ninguna movilización llegó más allá, pese al empeño con que los estudiantes de bases logran mantener viva la demanda de la educación gratuita, lo que les impone a las direcciones volver a convocar a marchas que utilizan como presión para mesas de diálogo, que siempre vuelven a ser masivas, pese a lo distantes que son los llamados de una con otra. Ninguna corriente ha convocado a los estudiantes a imponer con movilización la demanda de la educación gratuita frente a esa casta de políticos patronales que lucran con los derechos fundamentales de la clase trabajadora y sus hijos.
Es necesario que estudiantes que han estado codo a codo con los trabajadores encuentren un lugar desde el cual convocar a toda esa juventud, que desde el 2011 grita en las calles “y va a caer y va a caer la educación de Pinochet” y “burgueses, burgueses tiemblen de miedo, porque salió a la calle el hijo del obrero” gritos que son como una promesa, que estuvo en cada portada de todos los diarios durante 8 meses el 2011 y marcó la pauta de la cartera de reformas de este gobierno.
De esos estudiantes es Dauno, a quien conocí en la calle, en el paro, en la huelga, rodeado de obreros, con quien confluimos junto a mineros como los del Minera Can Can -en sus 23 días de huelga-, en la asamblea de nuestro sindicato, en los ampliados de contratistas en Rancagua, por el Acuerdo Marco. De esos jóvenes combativos que se organizan para conquistar la gratuidad y que, a diferencia del resto de las corrientes que se presentan en la Fech, ha construido sus confianzas en el día a día de la clase trabajadora como aliado estratégico. Junto a los compañeros de la ACR estuvieron apoyando de forma constante las movilizaciones del Acuerdo Marco en Rancagua y en Calama, y ahora apoyan con diversas iniciativas contra los despidos masivos en la minería. Ahí estuvo Dauno, ofreciendo apoyo en asambleas, en las acciones callejeras, organizando a otros estudiantes para protestar contra la represión, exigiendo justicia para Nelson Quichillao y acompañándonos en su funeral en la tercera región. Esa unidad, desde las bases y en la acción, será la que nos llevará a Vencer.
Sobran razones para unificar nuestras luchas
Aparte de compartir la lucha por la gratuidad de la educación, que es una necesidad para los trabajadores y sus hijos, los trabajadores les debemos el impulso que desde las luchas de los estudiantes nos dieron para levantar la cabeza.
Los trabajadores contratistas de Codelco pocos años antes, moralizados por la llamada Revolución Pingüina del 2006, dimos pelea contra otro pilar de este régimen: la subcontratación. Así, con un paro de 37 días se logró conquistar el Acuerdo Marco pasando por alto la legalidad, negociando todos los trabajadores contratistas contra la empresa mandante, la estatal Codelco. Sin embargo, en la última movilización de los contratistas la misma conducción del Partido Comunista ha llevado a una derrota, que nos dejó un compañero muerto y miles de despidos.
Pero lo más crítico es que mientras a la defensiva se negocia por arriba la Reforma Laboral, que no termina con este pilar del código laboral anti-obrero, los trabajadores no tenemos parte activa en ese debate sobre nuestros derechos. Debate que nos arrebatan de las asambleas y de las calles, poniéndolo en terreno favorable a esa casta de políticos patronales que lucran hasta cuando vamos al baño.
En tanto, el subcontrato carcome las universidades públicas y su término se ha convertido en una demanda de diversos sectores de estudiantes, que empujados a terminar con esa realidad de la precariedad laboral que viven las mujeres subcontratadas de empresas de aseo en sus instituciones educativas han tomado como bandera estudiantes de diversas facultades de la Universidad de Chile o del Petitorio de todos los estudiantes de la Usach y luego en demanda de la Confech para terminar con la educación de mercado, cosa que tampoco está considerada en la Reforma Educacional que modera cada vez más el gobierno, mientras las direcciones de recambio no han impulsado esta unidad activa desde las bases y los debates están pauteados por los ritmos de los empresarios que presionan al gobierno.
En estas elecciones a la Fech, Dauno Totoro y la lista C Vencer, son la alternativa que se levanta para abrir paso a la juventud, las mujeres y los trabajadores para golpear con un solo puño para acabar con la educación de mercado y el subcontrato.
¡Viva la unidad obrero estudiantil!