Viernes 15 de mayo de 2015 00:47
El viernes 15 la memoria de Luciano Arruga, desde el punto de vista jurídico e institucional, comenzó a desandar el camino de la criminalización y la estigmatización con las que el Estado y sus fuerzas represivas someten a miles de pibes de nuestros barrios, de la barriadas obreras y populares.
La condena a Julio Diego Torales (dictada por el Tribunal Oral n°3 de La Matanza) a 10 años de prisión por las torturas físicas y psicológicas que recibió Luciano Arruga en el destacamento de Lomas del Mirador en septiembre de 2008, deja al descubierto la impunidad con que se manejan las fuerzas represivas del Estado.
A pesar del que pedido de 16 años de condena, y que haya dado condena efectiva a 10 es un gran avance,que deja también un precedente importante para el resto de las causas que se encuentran cajoneadas, mientras muchas hermanas como Vanesa y muchas madres como Mónica esperan saber de sus hijos mientras dan una lucha incansable a corazón abierto. Ese que siempre sueña con verlos llegar a casa.
Desde la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), sostuvieron que: “la condena al policía Torales tiene un elemento fuertemente positivo, porque en lugar de recurrir a figuras menores (…) que desdibujan la tortura y eluden decir la palabra que caracteriza el crimen de Estado por excelencia, esta vez los jueces condenaron por lo que ocurrió”. Así, “en esta sentencia, la definición del hecho como ‘tormentos agravados’ se aparta de la jurisprudencia de la Corte Suprema en la materia, que sostiene que ‘en democracia no se puede hablar de torturas’”.
Myriam Bregman, candidata a jefa de gobierno de la ciudad por el FIT y Alejandrina Barry, hija de desaparecidos, ambas del PTS y parte del CEPRODH Centro de Profesionales por los Derechos Humanos también manifestaron que era una condena ejemplar y que se había vencido una campaña de responsabilización de la victima por lo que le había sucedido, como se vio también en el caso de Julio Lopez, donde seguro se había perdido, o como dijo el jefe de gabinete Aníbal Fernandez, estaba en la casa de la tía.
Todas estas voces apoyaron a Vanesa Orieta, la hermana de Lu, como ella se refiere a su hermano. No solo hablando de lo importante de esta sentencia, sino de lo importante de haberse encontrado con muchas otras familias que dan pelea en contra de la problemática de la violencia institucional. Del gatillo fácil.
Sin dejar de mencionar la labor de los abogados de la familia de Luciano, del CELS y la APDH La Matanza; Juan Manuel Combi, Maximiliano Medina y María Dinard, la última mencionada por Vanesa de manera especial por una cuestión de género.
Enfoque Rojo desde la colaboración de nuestra corresponsal Dorothy Van Hellsing estuvo en estas jornadas, haciendo la cobertura del avance del juicio, como estuvimos en las marchas y actividades por justicia por Luciano Arruga, como TVPTS nuestro colectivo hermano en los medios audiovisuales del PTS y La Izquierda Diario.
En este recorrido de imágenes seguimos redoblando la campaña contra esos medios que, como bien dijo Vanesa Orieta, son los medios de la "incomunicación", la que deja incomunicados a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.
En este registro hacemos nuestra la bandera de Luciano, hacemos nuestra esta lucha a través de nuestra lente, gritamos bien fuerte Luciano Arruga presente! y decimos: Basta de matar a nuestros pibes!

Clara Liz
Fotografa y Documentalista - Contraimagen IDAC Cronista de LID en Quilmes y la Zona Sur del GBA