El miércoles 28 las y los estudiantes de la materia “Inglés Lectocomprension 2” compartieron parte de su clase con tres trabajadores invitados del Movimiento de Agrupaciones Clasistas.
Alrededor de las 16 horas algunos estudiantes caminaban en el patio aprovechando la sombra, muchos otros tomaban mate o leían sentados. Los estudiantes de “Ingles Lectocomprension 2” pusieron en común biografías sobre personajes de los 70, debatieron sobre la biografía de Henry Ford y comentaron el caso Ford de la planta de General Pacheco. Luego bajaron al campus a encontrarse con los invitados.
Leé también Carlos Propato: “‘Mándenle saludos a Camps’, nos decía el gerente de personal de la Ford”
Por la entrada se acercaba Carlos Oroño con el mameluco habitual luego de cumplir su turno en Fate. Él es miembro de la Agrupación Granate (integrada por militantes del PTS e independientes). Junto a él estaban Sebastián (también de Fate) y Rubén Matu (un “indomable” de Lear).
Ellos conocen la UNGS, ya que han ido en otras ocasiones a pedir solidaridad por su lucha o a acompañar las distintas peleas que los estudiantes encararon.
En el pasto, detrás del módulo 1, se encontraron con los estudiantes y la profesora de la materia, Antonella Romiti, quien junto al Centro de Estudiantes los invitó a participar de su clase.
“Lo único que tengo de mis padres son dos fotos”, se presentó Charly Oroño, hijo de desaparecidos, quien compartió parte de su historia de vida. Relató su recorrido personal y cómo lo ayudó a transformar su bronca y frustración en militancia por el cambio social.
Los estudiantes escuchaban atentamente y preguntaban para saber más, volviéndose la conversación un ida y vuelta que duró bastante más del tiempo estipulado de la clase.
Charly, Rubén y Seba explicaron acerca del proceso abierto del Cordobazo en el país, el ascenso obrero que hizo temblar los cimientos del orden burgués, y reflexionaron acerca de la intervención del general Perón contra este ascenso revolucionario.
Contaron cómo, pese a este intento de la burguesía por contrariar el deseo de las masas de no pagar la crisis, de no morir en los puestos de trabajo (Rubén contó la estrepitosa cifra de un obrero muerto por cada barco construido en el astillero Astarsa) a través de experiencias como la huelga del 75 contra el peronismo organizada íntegramente por la bases en el fenómeno de las coordinadoras fabriles.
Leé también “Las peores torturas durante la dictadura las sufrimos en el quincho de la Ford”
Los tres invitados (militantes del PTS) destacaron la necesidad de retomar estas banderas, hacerlas carne en la lucha de hoy, contra el ajuste del macrismo (la familia de Macri aumentó sus empresas durante la dictadura de 7 a 47) y su plan de reformas permitidas por los gobernadores del PJ y el Congreso, donde Cambiemos no hubiese podido gobernar sin el apoyo del Kirchnerismo.
Los minutos fueron pasando sin que los asistentes se dieran cuenta, los trabajadores respondían las preguntas de los estudiantes retomando todo el tiempo la necesidad de reflexionar hoy sobre la experiencia histórica de los 70, tomar su espíritu no de forma acrítica sino para pensar el presente, para más que nunca seguir haciendo flamear las banderas de la generación que fue secuestrada, torturada y desaparecida por querer cambiar este sistema de raíz. |