Este jueves por la mañana se inició la segunda de las jornadas destinadas a exponer a favor y en contra de la legalización del derecho al aborto. Como ya había ocurrido el pasado martes, la coordinación del plenario estuvo presidida por el diputado macrista Daniel Lipovetzky, quien es presidente de la Comisión de Legislación General de la Cámara baja.
La jornada la inició la fundadora de la agrupación Pan y Rosas, Andrea D’Atri, también dirigente del PTS en el Frente de Izquierda. Su ponencia tuvo una fuerte denuncia sobre como “durante los tres gobiernos kirchneristas, la lucha por el derecho al aborto volvió a tomar impulso (pero) nunca fue tratado por el Congreso, por expreso pedido del Ejecutivo".
Además señaló que quienes abortan son las mujeres, pero las que mueren son las pobres. Frente a esto afirmó “nos urge porque mientras tanto son las jóvenes más pobres del pueblo trabajador las que siguen sometiéndose a prácticas inhumanas para interrumpir embarazos y siguen muriendo por infecciones generalizadas, por hemorragias y perforaciones uterinas".
La dirigente de izquierda, quien también recordó a Dora Coledesky, una de las iniciadoras de esta pelea, llamó a redoblar la movilización en las calles. "Sabemos que nuestros derechos se debaten en el Congreso, pero estamos convencidas que los conquistamos en las calles, con nuestra lucha," afirmó al finalizar.
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El reconocido constitucionalista Roberto Gargarella señaló, por su parte, que "definir hoy lo que dice el derecho con respecto al aborto exige hoy escuchar a las excluidas, a las oprimidas. La igualdad necesita de otro derecho. Otro derecho es posible".
Mariana Carbajal, periodista de Página/12 y miembro del colectivo #NiUnaMenos señaló que "la omisión en legislación es una forma de obligar, es omisión porque la que elige una interrupción pone en riesgo su vida y su salud ". La cronista finalizó su intervención recordando a María Campos, una mujer que murió por un aborto inseguro. "Tenía 6 hijos y no quería tener más”, afirmó.
Uno argumento central lo brindó María Rachid, cuando señaló que “los mismos que se opusieron al matrimonio civil, que se opusieron al voto de la mujer, a la ley de identidad de género, al divorcio, a las leyes de educación sexual, hoy se oponen a nuestros derechos una vez más”.
Soledad Deza, abogada de la joven tucumana Belén - que estuvo presa dos años y medio por tener un aborto espontáneo- señaló que hay que conquistar la legalidad y la despenalización porque es "una razón de justicia social y de justicia reproductiva. Sabemos que solo la legalización del aborto va a terminar con el status quo que avala, con hipocresía, que solo quienes contamos con algunos privilegios de clase podamos acceder en clínicas privadas a un aborto en cualquier momento, y relegar a las mujeres de clases populares a la mortalidad del aborto clandestino, a la inseguridad de esas muertes, o bien a la maternidad forzada".
Mónica Menini, una de las últimas en hablar, es abogada, especialista en Derecho de Familia y Género. Uno de los casos que relató es el de “una niña wichí que fue violada en banda. Teniendo 12 años y siendo discapacitada, cursó su embarazo hasta los 7 meses. Cuando esa criatura llegó a nosotras, no sólo llegó con un embarazo que legalmente podía ser interrumpido, sino que no tenía DNI actualizado y no hablaba castellano. El juez no la dejó abortar, porque ’no le entendía’. A sus 13 años, esa chica que quería sólo volver a la escuela dejó de comer, porque se quería matar. No quería seguir con su vida ni con lo que la estaban obligando a seguir adelante".
Estos casos son moneda corriente en nuestro país y porque existen hay que luchar contra la clandestinidad.
A lo largo de las intervenciones, quedó claro que quienes se pronuncian a favor del derecho al aborto, también están a favor de la educación sexual integral, del uso de métodos anticonceptivos y de las leyes de salud sexual y reproductiva.
No se trata de una discusión filosófica, de concepciones personales o de creencias, sino de un problema de salud pública. La consecuencia de la clandestinidad son cientos muertes de mujeres por año.
Por la tarde de este jueves expondrán quiénes están en contra de la legalización del elemental derecho al aborto. Entre ellos estará Eduardo Menem, hermano del ex presidente de la nación y un reconocido conservador en materia política y cultural. |