Como noticia de último momento se ha informado del reciente ataque con misiles perpetrado por el gobierno de Estados Unidos, bajo la orden de Donald Trump, contra Siria, y en conjunto con los gobiernos de Francia y Gran Bretaña.
Trump, en conferencia de prensa, confirmó la realización del ataque contra Siria y argumentó que la decisión fue producto de un supuesto ataque con armas químicas que habría perpetrado el régimen de Bashar Al Asad en contra de la población civil.
Días atrás, el presidente de Estados Unidos ya había asegurado que el régimen de Bashar Al Asad pagaría un "alto precio" por lo sucedido, lo que terminó siendo apoyado por los gobiernos de Francia y Gran Bretaña.
La primera ministra de Gran Bretaña, Theresa May aseveró que "no se pretende hacer un cambio de régimen" con la intervención en Siria, pero sí "degradar" al régimen. A esto sumó que no existe una "alternativa práctica al uso de la fuerza" para solucionar lo que está sucediendo. Por su parte, el gobierno de Estados Unidos asegura que son "ataques puntuales".
Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, hace unos días afirmó que tiene pruebas del ataque con armas químicas del régimen de Bashar Al Asad contra una "zona rebelde", y tras el reciente ataque manifestó que redoblarían los esfuerzos "para que se forme un mecanismo internacional que identifique a los responsables del uso de armas químicas en Siria y prevenir la impunidad", según lo informado por el medio El País.
Tal como informamos en La Izquierda Diario las advertencias de Trump se producen poco después de que el gobierno ruso le advirtiera a Estados Unidos y sus aliados sobre cualquier acto que pueda desestabilizar la "frágil" situación en Siria. "Confiamos en que todas las partes eviten dar pasos que de hecho no han sido provocados por nadie y que pueden desestabilizar seriamente la ya de por sí frágil situación en la región", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, a los periodistas.
La tensión continúa aumentando y el resultado aún es muy incierto sobre lo que pueda suceder en Siria, y la actuación que tengan los gobiernos de Estados y Rusia que, aunque a ninguna de las dos potencias les convenga un conflicto mayor en términos económicos, menos a Rusia, lo claro es que no existe ninguno real interés por el pueblo sirio que lleva siete años sufriendo una brutal realidad producto de la guerra.
Tanto a Estados Unidos como a Rusia los motiva sus propios intereses políticos, militares y geopolíticos. Por su parte, Putin sigue afirmando que la acusación contra el régimen sirio de haber utilizado armas químicas es "un montaje".
En la última rueda de prensa realizada hasta el momento por el gobierno de Estados Unidos, desde el Pentágono aseguraron, a través del secretario de Defensa de defensa, Jim Mattis, que los ataques contra Siria fueron "más duros" que los de 2017, pero que son "solo un disparo" para enviar un "mensaje fuerte al presidente de ese país, Bashar Al Assad". |