Buscando posicionarse en la marea política venezolana, el parlamento, controlado por la derecha, salió ayer martes a acusar a Nicolás Maduro por corrupción en el caso Odebrecht, por el financiamiento de campañas durante las elecciones presidenciales del 2012 cuando era canciller de Chávez, a cambio de contratos petroleros.
La acusación nace de los magistrados en el exilio del Tribunal Supremo de Justicia, que entre otros como Luisa Ortega Diaz han llamado sucesivamente a la oficialidad del ejercito a un golpe militar contra Maduro.
En este escenario la acusación pareciera ser lo de menos, entre las maniobras de la derecha para cuestionar el ya alicaído chavismo, que ha tenido que lidiar con las esperanzas que el pueblo trabajador había depositado en él, y que ahora le abre paso a la derecha con acusaciones, que mas allá de ser ciertas o no, le entregan en bandeja legitimidad a la oposición. |