En la última semana, mientras el país veía como el presidente Macri vetaba la ley de congelamiento de tarifas, se produjo en nuestra ciudad un nuevo ataque a los trabajadores y sus hijos.
La empresa San Gabriel, con el aval del municipio, pretendía que a partir del lunes 04/06 la línea 518 que recorrie Villa Serra, Barrio Moresino y Barrio Spurr cambie su recorrido una vez que cruza las vías de la estación Spurr hacia Villa Rosas al recorrido actual de la línea 503 (afectando a vecinos de Barrio Ferro, Barrio Evita y Villa Talleres, todos olvidados por encontrarse en la periferia, donde ademas las calles de tierra son intransitables los dias de lluvia y los siguientes). La excusa, un tema recaudatorio: La empresa ganaría mas dinero y "ahorraría" otro tanto (siguendo los #MacriTips?) acortando el recorrido. ¿Los usuarios de la zona "borrada"? Bien, gracias.
Entre quienes mas perjudicados se verían por la medida (recordemos que durante el gobierno anterior, la 518 dejó de pasar por calles de tierra de Villa Serra), se encuentran los chicos que van a la escuela secundaria media nª 11, la escuela nª 30, la escuela especial nª 504 y otros establecimientos. Teniendo que hacer un supuesto trasbordo, quienes acuden a estos centros educativos deberían pagar el doble de boletos y perder tiempo tomando otra línea.
La otra opción que las autoridades propusieron, sería que se bajaran en Emilio Rosas y Tarapacá, cruzar el Parque Illia de Ecuador y Arias, y hacer 10 cuadras. Es decir, "que caminen". El mismo municipio que se mostró consternado y salió a estigmatizar a tres menores (cuya inocencia fue demostrada) tras el asesinato de Agustina meses atrás, demuestra que poco le importa la "seguridad" de los chicos del barrio cuando se trata de defender las ganancias de las empresas de transporte, mandandolos a caminar 10 cuadras de madrugada por la zona.
La posible solución propuesta por los vecinos ante el planteo de la empresa de cambiar el recorrido es que la linea 503 se extienda 15 cuadras al menos llegando a Villa Serra, ya que ,por el planteo de la empresa y la solucion ante “su perdida”, se infiere que los culpables de dicha situación somos los usuarios de los barrios antes mencionados. No está de mas recordar que fue en la Escuela Media N° 11 donde el intendente Hector Gay hizo su aparición frente a todos los medios y obligó a los alumnos a participar de la inauguración de una garita de seguridad (que retiraron sin explicaciones pocos meses después) sin notificar a sus padres.
Luego de un corte de calle llevado adelante por los vecinos el día viernes para manifestar su rechazo a la medida, el cambio de recorrido fue suspendido y se espera una reunión el martes 05/06 para evaluar alternativas.
Mientras la gobernadora Vidal afirma que”los pobres no van a la universidad” y falsea la realidad adjudicándose un boleto estudiantil gratuito inexistente tanto en Bahía Blanca como en casi toda la Provincia de Buenos Aires (pese a haber sido votado en la Legislatura Provincial hace mas de 3 años), el gobierno de los ricos sigue atacando a la educación pública no solo con salarios de miseria para las y los docentes, cada vez menos inversión en infraestructura y recortes por donde se lo mire a pedido del FMI, sino también actuando abiertamente como garantes de los intereses de las empresas de transporte para quienes las necesidades de la población son solo un negocio (en una de las ciudades del país con el boleto mas caro).
Este caso es una muestra mas de que para los capitalistas y sus gobiernos, los servicios como electricidad, gas, agua y transporte son solo un nicho mas de los cuales extraer jugosas ganancias a costa del padecimiento de las grandes mayorías. Ya sea con jugosos subsidios (como en los gobiernos kirchneristas) o con tarifazos criminales como el que estamos viviendo, es el pueblo trabajador el que paga la fiesta de las privatizadas, que desde hace mas de 20 años vienen destruyendo los sistemas de energía y transporte con su desinversión y saqueo.
Teniendo en cuenta esto, desde el Frente de Izquierda y los Trabajadores se propone la nacionalización del sistema de transporte bajo gestión de los trabajadores y usuarios populares con el fin de brindar un servicio de calidad que no esté guiado por la sed de ganancias de las empresas sino por las necesidades del pueblo trabajador.
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