Este jueves a mediodía un grupo de nicaragüenses se dio cita en la Embajada de Nicaragua de la Ciudad de México para manifestar su rechazo a la política represiva del gobierno de Daniel Ortega, que ha dejado una cifra de más de casi un centenar de muertos, en su mayoría estudiantes que desde abril apoyaron las movilizaciones de rechazo a la reforma de Seguridad Social en el país centroamericano.
Entre consignas como ¡Viva Nicaragua libre! ¡No eran delincuentes, eran estudiantes!, los manifestantes se ubicaron frente a la Embajada donde transeúntes y automovilistas manifestaban su apoyo.
Haciendo uso de su legítimo derecho a tomar posicionamiento sobre lo que acontece en Nicaragua, este grupo de manifestantes –acompañados de sus familiares y también de mexicanos– decidió acudir al recinto donde –a pesar de ser día y horario laboral– no se les atendió, violando claramente sus garantías como ciudadanos nicaragüenses.
Su intención ha sido la entrega de un documento para exigir un posicionamiento sobre la represión por parte de las fuerzas represivas, grupos de paramilitares y de la violación a las garantías y derechos humanos en Nicaragua.
Sin embargo, la respuesta fue una negativa por parte de las autoridades y funcionarios que se encuentran ocupando un cargo en el recinto, alegando que “tenían que acudir en otro horario”. El cuestionado gobierno orteguista no solo pierde legitimidad en Nicaragua; el rechazo a su gestión se expresa en otras latitudes, donde la comunidad nicaragüense tiene presencia y donde es fundamental la solidaridad internacional.
En entrevista para La Izquierda Diario refrendaron su compromiso de seguir expresando su posicionamiento como nicaragüenses. Para ello, seguirán acudiendo a la embajada donde llevaran a cabo nuevas acciones en el marco de la agudización de la crisis política en Nicaragua.
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