A pesar de tener dos años de leve recuperación, el Banco Mundial en su último informe advierte sobre el freno del crecimiento de la economía mundial para 2019:
“Sé espera que disminuya en los próximos dos años, a medida que la holgura mundial se disipa, el comercio y la inversión se moderan y las condiciones de financiamiento se vuelven más estrictas. Se predice que el crecimiento en las economías avanzadas se desacelerará hacia tasas potenciales, a medida que la política monetaria se normalice y disminuyan los efectos del estímulo fiscal de los Estados Unidos”. Además," los riesgos del panorama continúan inclinados a la baja”. Incluyen los movimientos desordenados del mercado financiero, la escalada del proteccionismo comercial, la mayor incertidumbre política y el aumento de las tensiones geopolíticas, que siguen nublando las perspectivas”.
Es decir, estamos en un periodo cruzado tanto por los intentos de la burguesía imperialista por revitalizar la economía mundial, actuando de conjunto, como también por fricciones entre los estados capitalistas centrales y entre las clases sociales que sostienen el capitalismo. Por ahora las grietas solo se profundizan y con ello también las fricciones.
Las últimas señales de la economía mundial
Ante el fortalecimiento de EEUU, mejorando su crecimiento y subiendo la tasa de interés, los desequilibrios se trasladan a los eslabones débiles, economías que post 2008 entraron en la categoría de enfermos crónicos.
Argentina colapsó y llamó al FMI. Brasil lucha con una economía endeudada y con altos intereses, la inversión no muestra signos de recuperación fuerte. La economía en Sudáfrica se contrajo a su ritmo más rápido en 9 años, debido a la caída en la inversión. En Turquía, debido también a la subida de intereses de EEUU, llevó su moneda a mínimos históricos.
Lo que está en el centro, lo particular, son los niveles de endeudamiento de la economía mundial, deuda que se inició para resistir el periodo post crisis, pero hoy se transforma en un cáncer para los capitalistas, los desequilibrios son evidentes y las grietas comienzan a profundizarse.
El FMI poniendo orden en los eslabones débiles
Argentina
50 billones de dólares es el acuerdo alcanzado por Macri y el FMI, y aunque algunos se adelantaban diciendo que esto no implicaría mayores ajustes, el FMI lo desmintió en los hechos mostrando su verdadero rostro, le impone a Argentina tener déficit cero de aquí a 2020, es decir, reducir drásticamente el gasto público.
Lo que busca de fondo, es darle estabilidad a la economía Argentina a costa de los trabajadores. El FMI es el paladín de los capitalistas hoy, su garante, y no puede permitir que Argentina caiga en una crisis, los acreedores de su deuda son las grandes compañías del mundo, sí cae, sería una herida profunda para un capitalismo en estancamiento y con altos niveles de deuda
Europa y la crisis en Italia
El señor tijeras, así es llamado el nuevo Ministro de Economía asignado en Italia, conocido es por reducir el gasto público, además de ser un ex funcionario del FMI.
En un mensaje oficial, el presidente Matártela explicó el domingo que “la designación del ministro de economía constituye siempre un mensaje inmediato de confianza o de alarma para los agentes económicos y financieros”. No puede estar más claro, el FMI de forma indirecta está actuando como garante de uno de los eslabones débiles de la economía europea (por sus altos niveles de endeudamiento), que hace unas semanas hizo caer las bolsas de todo el mundo, poniendo alarmas sobre la economía mundial.
Los commodities y los países emergentes
Hasta el momento los commodities actúan como contra tendencia, estos han revitalizado sus precios y funcionan como pulmón de una economía enferma. Pero el crecimiento mundial caerá, probablemente la demanda por commodities también, no se ve que América Latina pueda actuar de colchón, tal como lo fue en el periodo 2009-2013, debido a que la realidad de China hoy es diferente, con altos niveles de endeudamiento, proteccionismo y mayores niveles de competencia mundial, derivados de la situación vivida el año 2008.
El G7, Trump y el proteccionismo económico
Trump, justo antes de la reunión del G7, anunciaba medidas de proteccionismo que afectan justamente a estas economías. La idea de estas reuniones es que los estados del G7 resuelvan esto mediante acuerdos, pero al parecer la economía mundial no da espacio para los grandes acuerdos del pasado, ni de respetar los acuerdos arancelarios realizados por sus mismas instituciones. Así ha comenzado la guerra comercial, una guerra que las principales economías capitalistas no han emprendido desde 1930.
La salidas nacionalistas han aumentado post crisis 2008, Trump en Estados Unidos o el triunfo de los partidos nacionalistas populistas en Italia, expresan hoy las salidas insipientes que el capital internacional le da a la crisis, golpeando a los sectores populares y dejando espacio para que surjan sectores nacionalistas proteccionistas.
Algunas conclusiones
Todo indica que vamos a situaciones políticas y económicas aún más convulsivas, los capitalistas ensayan la receta ya aprendida, cargar las crisis sobre los trabajadores y así revitalizar la inversión y el crecimiento. Pero el marco ahora es diferente, hay altos niveles de endeudamiento, los eslabones débiles tienen desequilibrios profundos, para recuperarse necesitan golpear a los trabajadores como nunca antes, y sí post 2008 volvió la lucha de clases debido a la crisis, probablemente en el futuro cercano, ante los ataques más profundos de los empresarios a los trabajadores, vamos a choques sociales más fuertes que los vistos en la última década. |