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Así como la semana pasada logró un importante y sorpresivo empate en Belo Horizonte ante el Cruzeiro, ayer se llevó 1 punto de los difíciles: lo consiguió a 2800 metros de altura en Sucre ante el Universitario de esa ciudad boliviana.
Con algunas bajas importantes como las de Toranzo en la delantera y su arquero Marcos Díaz (pieza clave en la Copa Argentina que los clasificó a esta Libertadores 2015), y con el “Rolfi” Montenegro desde el arranque, sufrió un poco el Globito pero ante un rival que no lo superó aunque se aproximó un poquito más al arco quemero, esta vez muy bien custodiado por Matías Giordano.
El Globo pudo abrir el marcador –a los 34 minutos del primer tiempo- con un cabezazo de Mancinelli pero el palo “dijo NO”.
El partido se fue emparejando y Huracán pudo aguantar a pesar del sacrificio que implica jugar en altura. Se mostró como un equipo ordenado, concentrado y sólido.
Son muchos años fuera de competencias internacionales de esta jerarquía y el primer objetivo del club de Parque Patricios es mantener su lugar y clasificar. Por el momento lo está logrando y tiene buena perspectiva: cosechó 3 puntos que lo ubican segundo en este grupo 3, y le quedan dos partidos importantes pero en el palacio Ducó (los partidos de vuelta frente a Cruzeiro y Universitario).
Mientras tanto, gran parte de este plantel (corto como se dice en la jerga futbolera, ya que no cuenta con mucho recambio para afrontar copa y campeonato local) sigue disfrutando de las “mieles” de los viajes en avión y los hoteles, cuando hace menos de un año estaban luchando por un trabajoso ascenso. Hasta aquí ¿Quién le quita lo soñado a Huracán? |