• Apenas aprobado el presupuesto 2019 del FMI, el macrismo lanzó, junto a grandes medios de comunicación, nuevas operaciones políticas de cara a la dura realidad para los trabajadores, que el ajuste no hará más que profundizar. Intentan cambiar la agenda con allanamientos a locales anarquistas que nada tienen que ver con los confusos hechos del miércoles, y volviendo a la carga con el desafuero de Cristina Kirchner en el Senado, sabiendo que no cuentan con los votos para lograrlo.
• El primer objetivo de eso es claro: tirar cortinas de humo para que no se hable de una inflación que se acercará al 50 %, de los nuevos tarifazos que vienen, como en el agua o en el subte, o del enfriamiento de la economía con despidos que trae aparejado el plan del FMI que lleva adelante el macrismo con apoyo del peronismo.
• Sin embargo, hay un segundo objetivo: crear un clima represivo de cara al G20 que empieza en pocos días, pero también frente a la profundización de la crisis. Buscan criminalizar la protesta social y dar la idea de que la única oposición son sectores minoritarios de activistas. Es ridículo: la inmensa mayoría de la población rechaza el plan económico.
• Para esto siguen contando con la ayuda de las burocracias sindicales de la CGT y la CTA, que se negaron a enfrentar con paro nacional y movilizaciones multitudinarias el presupuesto 2019. Lo dejaron aprobar. Pero hay más: insólitamente, ayer la CGT se reunió con el enviado del FMI a la Argentina, Roberto Caldarelli, para contarle lo mal que viene la mano y pedirle que tire unos pesos para programas sociales. Insólito (o no tanto, por parte de quien viene).
• La izquierda y el sindicalismo combativo, en cambio, no le piden nada al FMI. Le reclaman a las centrales sindicales que rompan la tregua y convoquen a paro nacional y plan de lucha. En lo único que se puede confiar es en la lucha y la fuerza de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Para un planteo de conjunto frente a la crisis, el PTS plantea también la construcción de un partido unificado de las y los trabajadores, la izquierda y socialista. |