A las 9.30 de ayer empezamos a salir de los hospitales hacia Congreso, donde estaba la cita de marchar a las 14 hacia Plaza de Mayo.
Como solo algunos pocos oradores del palco de la Aecaf y ATE representaban a referentes elegidos por los distintos hospitales, la marcha se adelantó sin terminar de escucharlos.
Miles marchamos hacia Plaza de Mayo. Allí volvieron a instalar el palco móvil y a impedir que hablemos quienes queríamos denunciar cómo dividen y negocian nuestra lucha, con legisladores del oficialismo, a espaldas de la base.
Por eso se abrió el micrófono de la Coordinadora Interhospitalaria y se convocó a la próxima reunión en este jueves 22 en el Hospital Ramos Mejía a las 16 horas.
“Sin instrumentadores no hay cirugías, sin bioimágenes no hay diagnóstico, sin enfermería no hay hospitales”, tres consignas con las que la marea blanca volvió a ganar las calles.
La carrera precarizadora del macrismo en Buenos Aires las desconoce como profesiones, ubicándolas en el tramo administrativo. Pero cuando las bases de los hospitales impusieron a las direcciones burocráticas, el paro en el caso de ATE y la movilización del día de ayer, el Gobierno y los gremios cómplices empezaron a rumiar: “abandono de persona”.
Por atacar nuestro derecho a luchar y organizarnos tienen que reconocer que somos quienes sostenemos la salud pública.
Un sistema sanitario nacional con un déficit de diez mil enfermeros para los 5.800 establecimientos hospitalarios y las 154 mil camas. Con vaciamiento y despidos en el Hospital Posadas, que atiende a millones de familias de zona oeste y otras zonas del Gran Buenos Aires. El hacinamiento de cinco hospitales en un solo predio va a traer más muertes, siendo que atienden las patologías de mayor mortalidad de CABA y que van a tener más degradada su atención.
Horacio Rodríguez Larreta abrió el día de ayer la licitación de obras para el “Complejo Hospitalario Sur” por lo que tenemos que seguir apoyando con más fuerza las luchas del Ferrer, Udaondo, IREP, Curie y Muñiz. De ahí nace la bronca que se expresó a nivel nacional.
Un gobierno que asumió reprimiendo en el Borda, cerró el Ministerio de Salud y que está haciendo colapsar el sistema de salud con el recorte de presupuesto no tiene autoridad moral, ni de ningún tipo, para hablar de “abandono de persona”.
La lucha del Garrahan en el 2005 ya ganó, incluso en instancias legales esa pelea: no existe el abandono de persona como responsabilidad individual, la cobertura de las salas es una responsabilidad institucional.
Esa lucha se la ganó el Hospital Garrahan al gobierno kirchnerista, que a través de su ministro Ginés González García les decía “terroristas sanitarias” a las enfermeras que estaban a la cabeza de la lucha.
Eso fue lo que hicieron los kirchneristas que hoy nos dicen “Hay 2019”, mientras garantizan la gobernabilidad del macrismo desmovilizando. La marea blanca les dijo “la lucha es ahora” y los obligó a querer relegitimarse. Esos son Aecaf, ATE, la Verde-Blanca y Sitre, que tuvo gran parte de los oradores en el su palco.
Por su parte la Asociación de Médicos Municipales (AMM) apoyó abiertamente la reforma del macrismo. Sutecba no solo la defendió, sino que amenazó a quienes querían movilizarse. UPCN salió a decir “fortalezcamos la carrera” y toman como modelo la carrera hospitalaria del Garrahan.
Una carrera donde la evaluación negativa de tu jefe puede impedir el pase, así como el ausentismo por enfermedad, donde licenciados en bioimágenes y de instrumentación quirúrgica son igualmente excluidos.
Una carrera que no reconoce la matrícula profesional como única condición para pasar al tramo profesional, sino que es completamente arbitraria y discriminatoria.
UPCN apoya esa carrera porque quiere tanto como el Gobierno avanzar en la precarización de las condiciones de trabajo.
Así también hizo aprietes en los hospitales, “si marchás te puede pasar como al Posadas” o, como con la nota entregada por el cuerpo de delegados de UPCN a la dirección del Hospital Rosario el 16 de noviembre del 2018: “no cubrirá ningún lugar que quede descubierto en diferentes hospitales, ya sea porque el personal se ausenté sin aviso o haga abandono de servicio, UPCN deslinda responsabilidades por cualquier tipo de incontinencia que pueda ocurrir por el abandono de pacientes”.
La bronca hacia esas direcciones se volvió a expresar en las calles. En Capital Federal con movilizados entre privados públicos, escuelas de enfermería de CABA y GBA, otros tantos más en las marchas de Rosario, Córdoba, Jujuy y otras provincias del interior.
"Che Larreta, che Larreta, no te vayas a enfermar. Porque cuando vos te enfermes, que cuide tu mamá" fue una de las consignas más cantadas. Si esa bronca aún no alcanza para frenar el brutal ajuste que está llevando adelante el Gobierno es por responsabilidad de esas direcciones gremiales que nos desorganizan. Tal es así que a pocas cuadras de la marcha de salud estaban los terciarios movilizándose contra la UniCABA. Hacen todo para dividir la lucha de salud y educación
La coordinación de las luchas es fundamental para enfrenar el ajuste del macrismo. Desde esa fuerza, de afiliados y no afiliados a cualquier gremio exigirle a las direcciones de los sindicatos paro y plan de lucha nacional, en perspectivas de recuperar de sus manos nuestros sindicatos.
La unidad entre trabajadoras y trabajadores de salud, de educación, las familias que llevan a sus hijos a nuestras escuelas y hospitales, quienes enfrentan despidos y el ajuste, como en Posadas, Siam y Astilleros, la juventud, la marea verde de las mujeres.
La Agrupación Marrón Clasista cree que hay que construir agrupaciones independientes de las burocracias sindicales y de asociaciones profesionales, del gobierno, las patronales y sus partidos para que esa unidad sea más persistente.
Necesitamos organizarnos para ganar. Desde esa perspectiva venimos participando de esta lucha junto a la Juventud del PTS de distintas facultades como Medicina, Psicología y desde El Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras (CeFyL).
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