El 29 de julio fallece Roberto Altamirano, quien sufrió un ataque al corazón luego de permanecer durante días en un coma inducido; profesor de la Universidad de Antofagasta quien dictaba las cátedras instrumentales de Saxofón y vientos, destacado por su amplia trayectoria artística dedicación a la música y la enseñanza.
Impulsó diversos conjuntos musicales dentro de la Universidad, fue fundador del Grupo de Jazz Inclusivo, conformado por estudiantes con capacidades diferentes que se dedican a la interpretación de música popular y a las cátedras de canto popular, clases que no están en la malla de la carrera y que sin embargo él realizaba de forma gratuita, respondiendo a las demandas históricas de los estudiantes que, entre otras cosas, exigen más variedad de cátedras instrumentales.
En el contexto de la semana de la carrera los estudiantes de Licenciatura en Artes Musicales decidieron organizar una muestra artística que contó con la intervención del conjunto Jazz inclusivo, ensamble de vientos y alumnos de la cátedra de canto y saxofón
Durante el homenaje ex alumnos y estudiantes de la carrera agradecieron el rol del profesor no sólo por ser un buen instrumentista, si no por la apertura con la que buscó desarrollar la personalidad de cada músico que formó, haciendo uno de los aspectos más destacables de su entrega a la enseñanza: la cercanía con los estudiantes.
En su desempeño siempre estuvo abierto cuestionar los métodos de enseñanza autoritarios y unilaterales. Roberto Altamirano entendía que la juventud también tenía conocimientos que entregar, convirtiendo el trabajo de la interpretación musical en un proceso mucho más cercano a la cotidianidad de cada estudiante.
El legado del trabajo de Roberto Altamirano es más que la continuidad de los distintos conjuntos musicales, el formar agrupaciones artísticas es sólo el comienzo para comenzar a llevar el arte, que es de tan difícil acceso para las familias trabajadoras fuera de las paredes de la universidad, para contradecir a este sistema que menosprecia la recreación y expresión artística, que busca que el arte sea solo para una élite que puede costearlo, lo que cobra más peso si recordamos que la carrera Licenciatura en Artes Musicales fue abierta el 2014 luego de ser cerrada durante el golpe militar, dejando la enseñanza artística en su mayoría en manos de colegios e instituciones privadas.
Por otro lado, tomar su legado implica también que los estudiantes tomemos en nuestras manos la lucha por una educación de gratuita, de calidad y de acceso irrestricto en nuestras manos, para acabar con la educación de mercado que hoy tiene a universidades como la misma UA y el Ex - Pedagógico (UMCE) en crisis financieras que golpean la infraestructura y la calidad de la educación. Sobre todo en un contexto donde Piñera ha realizado un importante recorte al presupuesto cultural, lo que dificulta aún más la emergencia de proyectos artísticos, precarizando así no sólo ha músicos si no que ha gestores y trabajadores culturales. |