El gobierno de Peña Nieto, que se encuentra a días de terminar su mandato, se ha vanagloriado por incrementar los empleos de forma importante, inlcuso continúa con su campaña de "retos cumplidos". Sin embargo, lo que no menciona es que los empleos creados no responden a las necesidades reales de lo trabajadores porque -en su mayoría- se trata de contrataciones por outsourcing con salarios ultra precarios.
La OIT aseguró en el Informe Mundial sobre Salarios 2018/2019, presentado en Ginebra, que a pesar de que en 2017 hubo un incremento al salario mínimo en México, esto no impidió la caída de 2% en términos reales.
Es evidente que los pocos pesos de aumento al salario mínimo, que hoy se mantiene en 88.36 pesos, no son suficientes para cubrir ni siquiera la canasta básica; los salarios tienen que subir de acuerdo a la inflación.
Según este informe el crecimiento mundial de los salarios cayó a su nivel más bajo dese 2008, incluso por debajo de los niveles anteriores a la crisis financiera que se dio con la caída de Lehman Brothers.
La precarización de la vida cada vez es más insostenible, las empresas reducen los salarios y exienden las jornadas laborales para obtener mayores ganancias, independientemente de que el costo de la vida vaya en aumento. Por esto, es indispensable la organización de las y los trabajadores para pelear por un salario digno, acorde a la canasta básica y que aumente de acuerdo a la inflación. |