Este sábado por la tarde el reclamo por los derechos de la disidencia sexual recorrió las calles céntricas de Tucumán. Una nueva Marcha del Orgullo culminó con un acto en plaza Independencia, con la participación de cerca de 1500 personas, con un gran protagonismo de la juventud. Entre las principales demanda estuvo la de un cupo laboral trans, la implementación de la ley de Educación Sexual Integral y el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Además se exigió la separación de la Iglesia y el Estado, repudiando las políticas de ajuste que llevan adelante los gobiernos y la represión por parte del Estado.
En el documento se dio cuenta de las luchas de este año, centralmente la pelea por el aborto legal, y también de las respuestas oscurantistas desde el Estado, elaborando denuncias hacia el gobierno provincial. “La legitimación de parte del Estado a los grupos reaccionarios antiderechos, grupos ligados a las iglesias católica y evangélica - y otras agrupaciones religiosas conservadoras - se hizo notar. Claro ejemplo, el acompañamiento del Gobernador Juan Manzur y el vicegorbernador Osvaldo Jaldo a las manifestaciones de los grupos “pro-vida”, quienes bajo el lema “con mis hijos no te metas” pretenden negar el derecho al acceso a la Educación Sexual Integral. Al listado de responsables de la no implementación de ESI se suman el Ministerio de Educación, con el claro posicionamiento del ministro Juan Pablo Lichtmajer, a favor de la educación religiosa obligatoria en las instituciones educativas de la provincia”, señala el documento.
#CupoLaboralTrans ¡ya!
En la provincia, por presión clerical permanece cajoneado el proyecto de cupo laboral trans presentado en la Legislatura. Como ya se vio durante todo el año con la pelea por el derecho al aborto legal, la Legislatura se volvió un búnker de los antiderechos. En 2017 frenaron la aprobación del cupo laboral A la mayoría automática que tiene el peronismo se le suman legisladores del radicalismo como Raúl Albarracín y los de Cambiemos para bloquear los proyectos que no son de agrado de la Iglesia. Es el reflejo de la ligazón entre Manzur y las Iglesias católicas y evangélicas, que combina injerencia eclesiástica en las políticas públicas y financiamiento estatal.
A nivel nacional, los diputados del Frente de Izquierda Nathalia González y Nicolás del Caño presentaron un proyecto de ley nacional de cupo laboral trans. Nuevamente el peronismo y el macrismo —los “dinosaurios” de pañuelo celeste que negaron el derecho al aborto— frenaron la discusión, esta vez en el Congreso, del proyecto por “falta de consenso”.
Frente a un régimen celeste, que se completa con una Justicia patriarcal y de clase, es necesario desarrollar la movilización independiente, sin depositar ninguna confianza en los partidos del régimen (donde hay figuras como Cristina Kirchner apelan a la “unidad” entre pañuelos celestes y verdes), confiando solo en la organización y movilización. Esto es válido para las demandas históricas de las disidencias como así también para peleas actuales como la implementación de la ESI. Por eso, desde Pan y Rosas y la Juventud del PTS-FIT planteamos bien en alto que “los derechos no se mendigan, se conquistan”.
También siendo conscientes que a pesar de haber conquistando algunos derechos como el Matrimonio Igualitario o la ley de Identidad de Género, la igualdad ante la ley no es igual ante la vida. El capitalismo día a día agrava las desigualdades sociales y las opresiones, por eso no hay lugar para el avance gradual (ya que incluso se ataca constantemente lo que ya se creía conquistado). En nuestro país, Macri con la colaboración del peronismo han iniciado un nuevo saqueo histórico de la mano del FMI que acrecentará la precarización de la vida, como ya vimos en los recortes y el desfinanciamiento a la salud pública. Por esto, la pelea por las demandas de las disidencias sexuales deben ligarse a la de que aquellos trabajadores y trabajadoras que salen a enfrentar el ajuste para imponer una salida propia. Se trata de retomar las experiencias más combativas y radicalizados de la historia de las disidencias sexuales —como el levantamiento de Stonewall, la experiencia del Frente de Liberación Homosexual en Argentina o de Lesbians and Gays Supports the Miners en Inglaterra— y con la perspectiva de un mundo sin explotación ni opresión. |