Aquél 1º de Noviembre del año 2012 nos indignamos frente a una Sentencia que absolvía a genocidas, que negaba la verdad histórica de lo ocurrido en la región, que negaba a las víctimas y la existencia de CCD, como la Comisaría 7ma de Cipolletti. La sentencia del Tribunal Oral de Neuquén había desestimado los casos de tres víctimas de la dictadura, Raúl Sotto, Ricardo Novero y Oscar Dionisio Contreras, y había fijado unas penas exiguas para genocidas de la talla de Raúl Guglielminetti, Viton y Camarelli. Absolvía a los responsables de los hechos que sufrieron Ernesto Joubert y Virginia Rita Recchia.
Todo ello, luego de ocho meses de juicio, y más de doscientos testigos que pasaron por esa sala, ese veredicto resultó una grave afrenta para víctimas, familiares, organismos de DDHH, y por eso, los cientos que colmamos esa sala de audiencias, decidimos marchar.
Hoy, a poco de cumplirse 39 años del golpe genocida, peleando en las calles, pero también continuando la pelea en ese juicio, logramos que la Cámara Nacional de Casación Penal, revierta ese grave antecedente.
En el día de ayer la Sala IV, con el voto mayoritario del Dr. Hornos y en un fallo contrario a los recientemente emitidos por la misma Sala en su composición actual, revocó parcialmente la sentencia del Juicio “Escuelita II”.
Desde la querella del CeProDH la cual integramos junto a Ivana Dal Bianco, interpusimos recurso de Casación contra esa sentencia, y viajamos especialmente a la audiencia fijada en Buenos Aires durante el año 2014.
Así, la Cámara Nacional de Casación resolvió revocar dos de las ocho absoluciones, tal el caso del gendarme Emilio Sachitella por el secuestro y tortura del joven trabajador de Junín de los Andes, Ernesto Joubert; así como revoca la absolución de Jorge Osvaldo Gaetani por el caso de Virginia Rita Recchia. Resolvió asimismo que se ampliaran las condenas de los acusados que actuaron en la comisaría 7ma. de Cipolletti reconociendo la veracidad de los casos de los compañeros Sotto, Novero y Contreras; y ordenaron la imposición de penas más severas para siete de los condenados, tal el caso de Guglieminetti.
Si bien lamentablemente algunos integrantes de la policía de Río Negro como Huircaín y Villalobos permanecen absueltos, es un logro muy importante esta sentencia, que mayormente hace lugar a nuestro recurso, porque se reconoce que el “circuito represivo” que existió en la región, incluyo la participación de Gendarmería Nacional así como de la Policía de la provincia de Río Negro; y asimismo, lo que se ha intentado negar durante todos estos años, que en la Comisaría de Cipolletti existió un verdadero centro de detención y tortura, por donde pasaron decenas de compañeros.
Ernesto Joubert, a sus 63 años, aún continúa trabajando en algún lugar de la cordillera. Virginia Rita Recchia, quien por razones de salud no pudo presenciar el juicio, aún espera a su compañero, Carlos Schedan, quien permanece desaparecido y lo último que se supo de él, es que la buscó en la sede de Policía Federal, al ser secuestrada.
Aquel 1º de Noviembre de 2012 marchamos con bronca e indignación. Este nuevo 24 de Marzo, tenemos un motivo más para marchar, porque faltan miles de genocidas sin condenar; porque queremos terminar con la impunidad de ayer, y de hoy; porque seguiremos exigiendo la disolución de los aparatos de inteligencia que utilizan para espiarnos, por cárcel común, perpetua y efectiva para todos los genocidas, militares, civiles y sus cómplices.
Por Virginia, Ernesto y los 30 mil. |