Este lunes arribó a la Argentina la misión del Fondo Monetario Internacional destinada a realizar la tercera revisión de metas por el acuerdo firmado a mediados de 2018. El equipo, liderado por Roberto Cardarelli, se reunirá con funcionarios del Gobierno y el Banco Central (BCRA), sindicatos, empresarios y políticos.
Este lunes se llevó adelante una reunión en el BCRA en la que se “combinaron agendas”. Allí los especialistas del organismo multilateral conversaron con los funcionarios argentinos sobre las metas fiscales y monetarias. Se estima que un próximo tema sea el funcionamiento esquema de flotación a través de bandas de no intervención, la situación de la economía y la inflación.
Según indicaron desde el ministerio de Hacienda, además de Roberto Cardarelli, participaron también Trevor Alleyne (el economista del FMI que se radicó en el país) y otros técnicos. "Fue un encuentro de seguimiento del programa que está implementando nuestro país luego del acuerdo con el organismo de financiamiento", señalaron al diario La Nación, a lo que agregaron que "la primera reunión fue para fijar la agenda de la misión. Se hará un repaso de cómo marcha el programa fiscal, el programa monetario y se comenzará a discutir cómo continuará el programa luego de junio".
La tercera misión del Fondo en el país durará dos semanas y en los próximos días habrá más reuniones entre los equipos técnicos del país y los enviados del organismo internacional. Para el último encuentro se estima que habrá un cierre realizado por Nicolás Dujovne y Guido Sandleris.
Distintos analistas señalan que el Gobierno espera que el visto bueno por parte del FMI, lo que habilitaría el desembolso de alrededor de U$S 10.700 millones. De avanzar en esa dirección, los fondos llegarán el 19 de marzo, luego de que la decisión sea ratificada por el directorio del organismo multilateral de crédito.
Con ese desembolso, el Gobierno habrá recibido más de U$S 24.000 millones del Fondo sumando los tramos que ya se pagaron en octubre y diciembre. Uno de los temas importantes que serán tratados en las reuniones son posibles cambios en el esquema de intervención del Central frente a una corrida cambiaria.
De aprobarse el desembolso, en marzo próximo llegarían al país la mitad de los fondos previstos para 2019 por el organismo. El Gobierno presenta a su favor el sobrecumplimiento de la meta del déficit fiscal primario (sin contar el pago de intereses de deuda). Mientras que había acordado con el organismo una reducción al 2,7% del PBI, al finalizar el año se llegó al 2,4%. Eso se debió al ajuste en 2018 realizado con el recortes de partidas sociales y de los subsidios a los servicios públicos que implicaron los tarifazos.
Sin embargo, esto fue de la mano del crecimiento del peso de la deuda. El déficit financiero -es decir después de intereses de deuda- representó el 5,2 % en 2018. Es decir, para los grandes especuladores no hubo ajuste.
Desde hace meses la economía atraviesa una fuerte recesión con caída del empleo y del poder adquisitivo del salario. Es la consecuencia del ajuste pautado con la cúpula del FMI para garantizar los pagos de la deuda externa y los negocios de los grandes especuladores. La misión de Cardarelli y compañía llegó al país para garantizar que las cosas sigan en ese camino.
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