Según el testimonio de Mariana, madre de Nicol, la prima de Nicol fue la última persona en verla mientras se subía al auto que manejaba uno de los inquilinos que se hospedaba en la casa de la ex suegra de Mariana. Afirmó que a su hija “la vendieron a un tipo que le pagó a mi ex suegra, que se la entregó”.
La versión policial indica que Nicol fue encontrada en la ciudad de San Lorenzo junto a un hombre mayor de edad y que dicen tener una relación amorosa. A pesar de que su madre niega conocerlo, el secretario de la Fiscalía de Investigación y Juicio, Leandro Trangoni, dijo que "La chica manifestó que efectivamente se había ido de su hogar el día que luego la madre consigna la denuncia. Pero dijo que lo hizo voluntariamente, y manifestó que esa decisión obedeció a un conflicto absolutamente personal que tal vez haya sido lo que originó su decisión de irse con este joven”.
Mariana insiste en que su ex suegra entregó a Nicol y hasta dio una cifra: entre tres y cuatro mil pesos. Además aseveró que en la casa de San Lorenzo donde la encontraron estaba "cautiva". Este hecho no sería de extrañar, dado que San Lorenzo es un renombrado punto de tránsito de cientos de mujeres secuestradas por las redes de trata con fines de explotación sexual.
San Lorenzo, lugar de múltiples “whiskerías” donde las mujeres son obligadas a someterse a los peores vejámenes, fue noticia por el año 2013 cuando salió a la luz la detención de 4 personas (entre ellas 1 policía) que organizaban una red de trata de personas que operaba en Puerto San Martín y San Lorenzo, trayendo a chicas de toda la provincia hacia el sur santafesino para explotarlas sexualmente.
Otro caso resonante es del de Paula Perassi, mujer sanlorencina desaparecida desde el 18 de septiembre de 2011, víctima de un entramado mafioso entra clínicas de abortos clandestinos, redes de trata y la Policía.
Ambos casos siguen sin resolución, así como parece terminará el caso de Nicol. Es que, a pesar de la versión policial, a nadie se le ocurrió pensar que la denuncia que en principio realizara su madre fuera inverosímil. Esto es porque Nicol no es sino otro caso testigo de la realidad a la que están expuestas miles de jóvenes que son “carne de cañón” para estas redes.
Casos como el de Paula Perassi o el de Nicol Romero difícilmente tengan esclarecimiento. La contradicción entre la versión policial y las declaraciones de su madre, pone sobre la mesa el alto nivel de encubrimiento y amparo estatal y policial que tienen las redes de trata de personas. |