La ceremonia de entrega de los premios de Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas fue sin lugar a dudas, una en la que los premios estuvieron más repartidos. Tanto los artistas como las películas galardonadas, reflejaron una gran diversidad cultural y étnica, fiel reflejo de lo que, por mucho que Trump y sus seguidores se nieguen a reconocer, es hoy en día la sociedad estadounidense.
Una sociedad en la que la comunidad afroamericana y latina, las grandes triunfadoras de la gala, tienen cada vez más importancia, tras años de denuncias sobre la infrarrepresentación en el cine y en los premios de la cadena de dichas comunidades bajo campañas como #OscarSoWhite.
Gala diferente desde el principio
La ceremonia de este año presentaba una diferencia de formato importante, al ser la primera en 30 años que no iba a tener presentador, al tener que renunciar meses antes el elegido por la Academia, el cómico Kevin Hart, por sus chistes y comentarios homófobos.
En la ceremonia, el monólogo inicial del presentador fue sustituido por una gran actuación de la mítica banda Queen. Otro factor que indicaba que este año las cosas iban a ser algo diferentes, lo vimos cuando meses antes de la gala se anunciaron las candidaturas finales a los premios.
En las mismas destacó el gran número de candidaturas afroamericanas, así como el hecho histórico de que por primera vez una actriz mejicana (Yalitza Aparicio) estuviera nominada a mejor actriz protagonista. Además la película que protagoniza Roma del director mejicano Alfonso Cuarón también se convirtió en la primera película rodada en castellano nominada a mejor película.
Reivindicación de la comunidad afroamericana
Dos de los premios más importantes el de actor y actriz de reparto fueron a parar miembros de esta comunidad. Mahershala Ali lo gano por su papel en la película que se llevó uno de los principales galardones de la noche, el Óscar a mejor película, por Green Book.
Aquí interpreta al pianista de música clásica afro estadounidense Don Shirley. La cinta cuenta la historia real del viaje que realizo este músico al Sur Profundo en la década de 1960 y su relación con un guardaespaldas italoestadounidense que sirvió como conductor y seguridad de Shirley. El título hace referencia al “libro verde” que existía entonces, donde venían indicados los establecimientos seguros para afroamericanos en el racista sur de EE.UU.
La otra ganadora fue Regina King, por su papel en “El blues de Beale Street”. La película sigue a Tish, una mujer de Harlem embarazada y recién prometida que lucha contrarreloj para demostrar la inocencia de su pareja, acusado y encarcelado injustamente por su color de piel. Ambos al recoger el premio hicieron unos discursos muy emotivos, ensalzando el talento de una comunidad afroamericana que ve restringidas sus oportunidades, derechos y libertades.
Aunque sin duda el discurso más reivindicativo de la noche fue el realizado por el director Spike Lee, al recoger su Óscar a mejor guion adoptado por su película Infiltrado en el Ku Klux Klan, en la que cuenta la historia real de un policía negro que se infiltró a través de otro compañero blanco en esta organización supremacista blanca. Recordó como hace 400 años fueron robados de África los primeros esclavos negros y llevados a América y como su abuela, también esclava, había conseguido ahorrar para que pudiera ir a la universidad.
Los mejicanos conquistan Hollywood
Los otros grandes triunfadores de la noche fueron la comunidad latina. El director mejicano Alfonso Cuarón tuvo que subir hasta tres veces al escenario para recoger los 3 Óscar (mejor película de habla no inglesa, mejor fotografía y mejor director) que recibió por su película Roma. En todos sus discursos, aunque especialmente en el último, hizo una defensa de la comunidad latina, del fin de los muros y las fronteras. Además hizo una clara reivindicación del trabajo, en la mayoría de los casos explotadas brutalmente, de las criadas indígenas, como la protagonista de su película al afirmar que: “Quiero agradecer a la Academia que haya hecho visible una historia que gira en torno a una mujer indígena, sobre una de las 70 millones de trabajadoras domésticas del mundo que no tienen derechos laborales, es decir, un personaje históricamente renegado”.
No solo fue Cuarón, el que defendió a los a los latinos. Otros que entregaron premios en la gala, como el actor mejicano Diego Luna, el actor español Antonio Banderas o el Chef José Andrés, hicieron reivindicativos discursos contra la política migratoria de Trump. Para comprender la importancia que la comunidad latina está adquiriendo en la meca del cine, hay que recordar que en los últimos 5 años, el premio Óscar a mejor director ha sido copado por cineastas mejicanos (dos González Irrañitu, uno Guillermo del Toro y dos el propio Cuarón).
Además de esta reivindicación tanto en los premios como en los discursos de la comunidad afroamericana y latina, el otro gran momento político de la gala lo protagonizo la directora Rayka Zehtabchi. Esta al subir a recibir el Óscar, rodeada por todo su equipo formado exclusivamente por mujeres, por su cortometraje “Period End of Sentence” en el que habla sobre las mujeres que luchan contra el estigma de la menstruación en una aldea rural de India, dijo entre lágrimas que: “No se podía creer que le hubieran dado un Óscar por una película sobre la menstruación” y dio las “Gracias a las mujeres porque ustedes están peleando por todo el mundo hacia la igualdad”.
Sombras y retos todavía por resolver
No podemos olvidar lo que representan estos premios. Son los premios de la gran industria capitalista del cine, que en la mayoría de sus películas, arma alabanzas al neoliberalismo en todos los aspectos de la vida, ocultando cualquier alternativa posible al mismo, primando a lucha individual por salir adelante frente a cualquier tipo de solidaridad entre los trabajadores y trabajadoras.
Además, a pesar de los premios recibidos, la comunidad negra y latina sigue estando totalmente discriminada en Hollywood, recibiendo siempre los peores trabajos con los peores sueldos. Al igual que las mujeres, ya que solo el 25% de las nominaciones de este año fueron a mujeres y que estas siguen cobrando hasta un 50% menos de salario que sus compañeros. |