El gobierno de Piñera se encuentra en la búsqueda de alguna forma de pasar las reformas mas duras y emblemáticas de su actual mandato. Sin mayoría parlamentaria, con un gobierno debilitado en términos políticos y profundamente cuestionado -pero parcialmente en paz- por los recientes sucesos (caso Catrillanca, corrupción al interior de las instituciones etc.) es que debe o ceder camino a la oposición, darle oído a la calle o derechizar más su posición: claramente este último es su camino natural.
Con el reforzamiento del rol que jugará el Ministro del Interior y Defensa Nacional Andrés Chadwick al interior del parlamento, el gobierno surtirá una carta poco usada: el uso de ministros de mayor peso político al interior de la coalición relegando la tarea de la Secretaría General de Gobierno quien es el que negocia la mayoría de los intereses de la administración con los parlamentarios.
Y es que esta es una expresión de una crisis abierta, subterránea pero profunda, y que, como gobierno al parecer no estarían dispuestos a sortear a la ligera. Siendo reformas de peso que darían un mejor piso político en las próximas elecciones otorgando garantías a empresarios y grandes inversionistas.
Siendo el año 2019 un periodo clave, la derecha buscará imponer sus reformas de salud, tributaria, de pensiones y laboral ante un complejo 2020 de elecciones municipales y de gobernador por elección popular.
Esto supone un gran peligro para la derecha la cual no tiene cartas limpias para un ascenso en términos numéricos y políticos.
Esta batalla interna de la derecha se enmarca en el anuncio por parte de Piñera de lo que denominaron como “la modernización del Estado”, el cual contempla la revisión de los poderes que lo regulan.
Buscan poder realizar una gestión a la medida sus intereses, pero con precaución. Por ello, al interior de Chile Vamos ven con recelo esta “estrategia” planteada. Algunos plantean que debe ser un trabajo del conjunto de los ministros ante sus materias correspondientes, otros plantean un trabajo conjunto entre Chadwick y la SeGPres, otros derechamente apoyan a Chadwick catalogado como el “animal político” de la derecha chilena.
Lo cierto es que es una estrategia que se pondrá a prueba con el inicio del año político, en este sentido ¿existiría una posibilidad de rejunte de la oposición? Al parecer los acercamientos a sectores del Frente Amplio dilucidan en parte esta pregunta.
Solo una oposición desde los trabajadores y los sectores que sufren los ajustes como las mujeres y los jóvenes, golpeados por el recientemente aprobado estatuto laboral juvenil, en unidad podrán enfrentar a las reformas de Piñera y la derecha, sin confiar tampoco en la oposición que solo se jacta de un historial de administración neoliberal.
Será en este inicio de año político, con fechas como el 8M y el paro nacional de la CUT los escenarios donde se pondrá a prueba la articulación de estos sectores y que en conjunto puedan frenar estar reformas avaladas por ministros como Paulo Guedes, encargado de la cartera de Economía y ex Chicago boys, miembro del gabinete de Bolsonaro, quien visitará Chile e Israel para comenzar el año ¿casualidad?. |