La campaña de YoDona (El Mundo) es una pasarela de referentes de diferentes sectores, como la cocina o la moda, cuyas vidas nada tienen que ver con la de miles de mujeres trabajadoras, pobres e inmigrantes -que son la mayoría de las mujeres- ni con la de los millones de oprimidos y explotados en el mundo. ¿De qué igualdad nos vienen a hablar?
Cuando las mujeres, junto a la juventud y la población inmigrante, sufrimos la precariedad históricamente, que se agravó con la crisis capitalista de 2008 y con las diferentes políticas económicas neoliberales. Cuando estamos condenadas y condenados a trabajos temporales, con salarios de miseria que ni nos permiten independizarnos, con jornadas interminables....¿De qué igualdad me habla Jordi Cruz, de Masterchef, que fue señalado en 2017 por nutrirse del trabajo gratuito de becarios y becarias?
Que el actual presidente de la CEOE, Antonio Garamendi -quien por su discurso, parece que no sabe muy bien si está en una campaña por la “igualdad” o en una conferencia de empresarios- que aparezca en la campaña es un enorme insulto para las mujeres trabajadoras, precarias y pobres, que se vieron afectadas por la profundización de la precarización y la mayor flexibilidad del mercado laboral para mayor rentabilidad de la patronal que promovió la CEOE, y que contó con la complicidad de las burocracias sindicales de los grandes sindicatos, CCOO y UGT.
A este desfile de hipocresía se suman Antonio Brufao, presidente de REPSOL, y José Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola. Dos empresas del IBEX35 con beneficios millonarios -como el resto de empresas que lo forman- que son destino de la casta política del Régimen del ‘78 a través de las “puertas giratorias”, aprovechando esto para influenciar en la creación y modificación de leyes. Iberdrola, junto a Gas Natural y Endesa siguen enriqueciéndose año tras año mientras que 5,1 millones de personas del Estado español no pueden calentar su vivienda y mientras aumentan los cortes de gas y electriccidad a los hogares que no tienen dinero para hacer frente a las facturas cada vez más caras. ¿De qué igualdad nos vienen hablar los presidentes de dos empresas que expolian recursos naturales a los pueblos de Latinoamérica para aumentar sus beneficios?
Le toca el turno a los políticos que salen en la campaña de cara al 8M. y empezamos con Rivera.
Albert Rivera aparece en el vídeo hablando contra la violencia física machista. Haremos el papel de “Maldita Hemeroteca” y le recordaremos a Rivera -que parece tener amnesia selectiva (o precampaña electoral)- que en 2015 el partido que lidera en su programa electoral planteaba cambiar la Ley de Violencia de Género de 2004 para “convertirla en una Ley Integral contra la Violencia Doméstica contra la Pareja, independientemente del sexo del agresor y de la víctima” y añadía que revisarían los mecanismos legales para “evitar los abusos y fraudes de ley que se están cometiendo con algunas denuncias por malos tratos que buscan conseguir ventajas en los procesos de divorcio”.
Es decir, Ciudadanos hace apenas 4 años planteaba blanquear la ley contra la violencia machista con la lógica de que “la violencia no tiene género” y que tanto hombres como mujeres la ejercen, obviando que la violencia machista es precisamente eso, violencia contra las mujeres por el hecho de serlo, y se sumaba a la falsa campaña de las denuncias falsas.
Podría extenderme mucho más en las perlas de Ciudadanos sobre este tema; la defensa de Arrimadas de un feminismo liberal; de cómo tras atacar la huelga del 8M de 2018 después de las masivas movilizaciones intentaran colgarse la chapa de feministas; o del decálogo de feminismo liberal donde plantean consignas vacías que chocan frontalmente con las consecuencias de las políticas económicas neoliberales que llevan en su programa. ¿Qué igualdad defiende Ciudadanos, el partido del IBEX 35, el de la represión en Catalunya, el que pacta con VOX en Andalucía?
"La igualdad es algo que tenemos que pelear todos, no solo las mujeres”. Así aparece Pablo Casado, sonrisa falsa a cámara. Al lado de esa imagen podríamos poner sus últimas declaraciones sobre su intención de hacer retroceder la actual ley del aborto a la ley de supuestos de 1985, mientras culpaba a las mujeres que abortan de que no se puedan pagar las pensiones.
Ahora, Casado esconde su discurso sobre el aborto para intentar llegar a un electorado menos conservador. Pero como sabemos, todos los derechos que hemos conquistado con la lucha en las calles, como el derecho al aborto, pueden retroceder bajo el capitalismo, y que Casado esconda bajo la alfombra que quiere derogar la ley del aborto no significa que si ganara las elecciones no emprendiera de nuevo una ofensiva como la de Gallardón.
Como sabemos, prohibir el aborto o restringirlo lo único que supone es que haya mujeres muertas en abortos clandestinos. Mujeres que, no casualmente, serán las mujeres más pobres, las que no podrán pagarse un viaje a otro país con leyes de aborto más permisivas. Ya lo vivimos aquí, y lo siguen viviendo millones de mujeres en el mundo.
Además, Casado también ha profundizado su discurso antigénero y antifeminismo aludiendo que emprenderá una “lucha contra la ideología de género”, tal como sostienen desde VOX o desde organizaciones como Hazte Oír.
También podemos ver al ministro del actual gobierno del PSOE, Jose Luis Ábalos. El gobierno de Sánchez intentó pasar como un gobierno feminista por el número de ministras que tenía. Sin embargo, como decía Josefina L. Martínez, no es política feminista “En todo caso, no es más que la expresión de un feminismo liberal, meritocrático, donde “las mejores” y las “más preparadas”, un pequeño grupo de privilegiadas, pueden romper el techo de cristal y ocupar posiciones de poder en la sociedad -mientras esta se mantiene tal cual es. Sus posiciones de poder no garantizan transformaciones sustanciales en la vida de la mayoría de las mujeres, por el contrario, sirven para gestionar las mismas políticas de recortes y austeridad.”. La política de gestos del PSOE no es más que eso, gestos que no tienen ninguna repercusión en la vida de miles de mujeres trabajadoras e inmigrantes.
Esta campaña ha hecho que aparezcan en las redes comentarios sobre que son lo grandes empresarios y los políticos capitalistas son los que están detrás de la convocatoria de la huelga del 8M. No, la convocatoria de huelga general feminista sale del movimiento feminista y de mujeres. Partidos como el PP, Ciudadanos o el PSOE instrumentalizan la lucha por los derechos de las mujeres y contra la violencia machista para su campaña electoral. Los mismo partidos que son los que legitiman la violencia institucional contra las mujeres; los que han recortado en prevención contra la violencia machista; los que recortan derechos democráticos; los que mantienen pactos y financiación pública a la Iglesia...Este movimiento de mujeres no lucha solo por sus derechos sino también por las demandas sociales, políticas y democráticas del conjunto de la clase trabajadora, y por lo tanto su lucha, nuestra lucha, es también contra estos mismos partidos que intentan subirse a la tsunami del 8M para intentar rascar algunos votos. |