En el espacio cultural Escarlata, con una sala repleta de jóvenes Susana Viñuela*, artista plástica, que compartió trabajos de gran calidad con poetas mendocinos como el recordado Teny Alós, colgó una muestra titulada Modus Operandi de ilustraciones “insolentes” y “provocadoras” donde apunta sus pinceles y colores virtuales hacia las iglesia católica, una de las instituciones más antiguas, dominantes y retrogradas de occidente.
Con inusual valentía muestra el horror de la pedofilia, el abuso infantil y la protección de la curia que desde el Papa Bergoglio y su antecesor Ratzinger hasta el último cura, pasando por el “ Verbo Encarnado” la congregación reaccionaria con más poder en este pueblo.
Nos acercamos a ella con el objeto de conocer con mas profundidad su obra. La artista nos cuenta que se animó a presentar la muestra a partir de la movilización de los “pro-vida”en su ciudad donde sintió la necesidad de ocupar un espacio contra la supuesta hegemonía de la religión porque: “San Rafael también me parió a mi”.
Siguiendo lo que se ha llamado “la marea verde” el público que en su mayoría eran jóvenes, colmó el espacio de la muéstra repleta de pañuelos verdes y los naranjas (que simbolizan la separación de la iglesia del estado). También estaban presentes miembros muy jóvenes de Apostasia Colectiva San Rafael.
Susana resalta -lo bueno de San Rafael en este momento, es la juventud, muchxs pibxs que cuestionan todo esto y están peleando por estas cosas-. Remarca que esta lucha es un desafío incluso mayor que en las grandes ciudades debido a la presencia cotidiana del clero, donde las jóvenes empoderadas llevan sus pañuelos verdes con audacia.
Sobre la acción de dibujar y repasando su producción artística como cronista de la época, la artista enfatiza -yo no quiero más dibujar sobre esto, es denso, es pesado. Largás la primera bocanada de bronca para luego trabajar y no caer en lo explícito.
Cargada de una gran espontaneidad y con figuras eclesiásticas muy fuertes, la obra de Viñuela no escatima en símbolos religiosos y otros cotidianos, contrastando, a la manera de las antiguas estampitas, sus denuncias anticlericales. Cada una de estas “estampitas” remite a dichos, todos comprobables, de diversos voceros religiosos.
Invitamos a los lectores de LID a disfrutar de este y otros trabajos en Facebook “Susana Viñuela ilustraciones”
*
|