En una nueva jornada de lucha docente, miles se movilizan por las calles de Salta para exigir que el Gobierno reciba a los delegados votados por la asamblea para la negociación paritaria. Desconocen a las direcciones de los gremios.
Los guardapolvos blancos vuelven a copar las calles de Salta contra el ajuste del gobernador Urtubey y del Gobierno nacional. En el octavo día de paro, con un fuerte acatamiento, alrededor de tres mil personas se movilizan a la Casa de Gobierno y más de mil sostienen piquetes en distintos puntos de la ciudad.
Esta importante jornada se desarrolla luego de que en la noche de este jueves, la asamblea de docentes autoconvocados, que aglutina a trabajadores y trabajadoras de la educación tanto del ámbito público como privado, desconociera el acuerdo entre el Gobierno provincial y las cúpulas de los gremios anunciado ayer de un aumento del 35 % en cinco cuotas junto a un bono de $ 5.000 en dos cuotas y el compromiso de no descontar los días de paro.
El rechazo se basa en que la negociación fue a espaldas de quienes vienen sosteniendo esta lucha y en repudio a las direcciones sindicales, alineadas con el Gobierno de Urtubey. Y reclaman que los delegados y las delegadas de base, elegidos en asamblea, sean recibidos por el Gobierno para la negociación paritaria, ya que desconocen a la dirigencia sindical de los gremios como sus representantes.
Exigen un 30 % de recomposición salarial en un solo pago, 19 % en dos pagos y que no se descuenten los días de paro.