La inflación no da tregua y los tarifazos seguirán presionando la suba de precios. Desde este viernes aumentó el transporte público y viajar en tren y colectivo es más caro. Ya acumula aumentos de hasta 700 % durante el Gobierno de Macri.
El jueves se conoció el dato de inflación de febrero que trepó al 3,8 % y las consultoras estiman que en 2019 acumulará 35 %. Los precios suben, pero el poder adquisitivo del salario cayó.
La inflación alcanzó el 182 % en tres años de gestión de Macri, según el IPC Congreso. El presidente afirmó que eliminar la inflación era lo más simple y que "la inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar", bueno sin palabras.
Servicios públicos impagables
Desde que asumió Macri las tarifas de los servicios públicos subieron a puro shock. Entre octubre del 2015 y el mismo mes del año 2018 las tarifas de luz (facturas residenciales) en los partidos del Gran Buenos Aires, subieron entre el 1.053 % y 2.388 %, según el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA).
Las facturas del gas aumentaron entre el 1.353 % y el 462 %, dependiendo del segmento de consumo en el mismo período.
El servicio de agua y cloacas tuvo un incremento del 832 % para el servicio medido y 554 % para el servicio sin medidor entre octubre de 2015 y el mismo mes de 2018.
Viajar como ganado con boletos caros
El pasaje de colectivo mínimo en 2015 costaba $ 3 y con el aumento de este viernes se ubica en $ 18. Una suba de 500 %.
Los pasajes de tren varían según los ramales y los tramos. Los boletos correspondiente a los trayectos mínimos de los ramales Mitre, Sarmiento y San Martín costaban $ 2 en 2015 y con el incremento sale $ 12,3. Un ajuste de 513 %. En el mismo período los boletos de los ramales Roca y Belgrano Sur variaron de $ 1 a $ 7,8 (675 % más), el Belgrano Norte subió 575 %, y el Urquiza 700 %.
El subte costaba en 2015 $ 4,50 y en la audiencia pública del miércoles pasado la empresa de Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) solicitó que en mayo la tarifa sea del $ 21. Con este precio el acumulado desde 2015 sería del 367 %.
El incremento de las tarifas implicó que más personas no usen el transporte público para ir a trabajar. Según un relevamiento de la consultora Adecco Argentina aumentaron las personas que van caminando al trabajo con respecto al 2018 (de 15 % a 19 %) o en bicicleta (del 8 % a 9 %).
Un 18 % de los encuestados gasta aproximadamente un 20 % de su salario para viajar, el 27 % destina un 10 %, mientras que un 26 % gasta el 5 %, seguido por el 11 % que gasta el 25 % o más.
El aumento de la tarifa no implicó mejoras sustanciales del transporte. En el caso de los colectivos son pocas las líneas que cuentan con aire acondicionado y calefacción y las unidades se encuentran en peores condiciones en las provincias, la frecuencia es dispar.
En el caso del subte con cada lluvia hay estaciones que se inundan, donde corren riesgos los usuarios y trabajadores, además viajar en horas picos es una odisea porque colapsa el servicio.
Hay que terminar con el lucro sobre los servicios públicos a través de la estatización del sistema energético nacional; y del transporte público que funcione bajo gestión y control de los trabajadores y técnicos con la participación popular mediante la conformación de comités de usuarios. Sin indemnización para las empresas concesionarias, quienes deberían someterse a auditorías públicas para explicar qué hicieron con los subsidios que recibieron durante el kirchnerismo.
Salario en caída
Los precios no paran y el salario retrocede. Según el Observatorio del Derecho Social, el salario real de los trabajadores del sector privado cayó un 15,7 % y en el sector público la pérdida asciende al 19,2 % en comparación con octubre de 2015 .
Las direcciones sindicales avalaron el saqueo al salario y el ajuste en curso que lleva adelante Cambiemos y el FMI. Es necesaria la recomposición del salario mínimo al nivel de la canasta familiar, y un aumento automático de los salarios en función de la inflación mensual. Según una estimación realizada por la Junta Interna de Ate Indec ningún trabajador debería ganar (de bolsillo) menos de $ 40.614,30.
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