La campaña electoral ya está instalada, y ahora el llamado de Cristina Fernández de Kirchner a unir “pañuelos verdes y celestes” toma cuerpo en las alianzas que se están conformando.
El discurso del kirchnerismo es claro, el armado de un gran frente en contra de la avanzada neoliberal macrista es la prioridad. Y es en ese sentido que no importa a qué aliado se convoque, sino cumplir con el objetivo de "sacar a Macri". Para garantizar ese gran frente “anti macrista” la ex presidenta ha ordenado bajar sus listas en distintas provincias, para dar paso a lo más vetusto del PJ.
El nuevo mapa político de alianzas que se conoció en las últimas horas tendrá un impacto también en el movimiento de mujeres. Las razones quedan a la vista en una simple recorrida por los nombres que encabezan las listas para las próximas elecciones.
En Tucumán, por ejemplo, el candidato de Unidad Ciudadana, Hugo Cabral, desistió de su candidatura a intendente, evitando así una interna con el PJ. Esto permite que avance el candidato de Juan Manzur.
Manzur, actual gobernador de Tucumán, fue el ex Ministro de Salud de Cristina Kirchner y el mismo que intentó que la legislatura de esa provincia la declarara como “provida”. Manzur y su gobierno obstaculizaron de manera sistemática el acceso a la ILE de una niña de 11 años violada por su abuelo.
Por otra parte está Córdoba, un distrito electoral muy importante. Es por eso que la ex presidenta habría ordenado “bajar” su lista, con una intención de no quitarle votos a Juan Schiaretti y consolidar el frente kirchnerista-PJ.
Schiaretti, un aliado consecuente de Mauricio Macri, nunca dijo expresamente su posición respecto del aborto legal. Sin embargo mientras el año pasado se discutía en el Congreso sobre este proyecto, el gobernador de Córdoba lanzó un programa de salud sexual y reproductiva. En ese marco declaró “la responsabilidad del Estado es garantizar que haya la menor cantidad posible de embarazos no deseados, para no llegar al dilema de si se aborta o no se aborta”.
En esta línea se encargó de hacer hincapié en más educación sexual, argumentos repetidos hasta el hartazgo por los sectores antiderechos que reclamaban la ESI (Educación Sexual Integral) y ahora no hacen más que obstaculizar su aplicación en todos los colegios. Recordemos, además, que su esposa, la diputada Alejandra Vigo, se abstuvo en la memorable votación de Diputados, donde el proyecto obtuvo media sanción.
En Santa Fé, cerró filas con Omar Perotti. Ante la necesidad de sumar votantes, dejó de lado el miserable rol que jugó el senador cuando se abstuvo de votar el proyecto de legalización del aborto, pese a que, en un principio, se había dicho que el kirchnerismo votaría a favor.
La lista de gobernadores celestes continúa. Rosana Bertone de Tierra del Fuego, Jorge Capitanich del Chaco y Alicia Kirchner de Santa Cruz. La hermana del ex presidente, Néstor Kirchner, siempre evitó manifestarse abiertamente sobre su postura respecto del aborto. Sin embargo ha declarado ser “densora” de la vida. A buen entendedor pocas palabras.
Así las cosas, la avanzada de los sectores antiderechos es evidente. Por otra parte, es importante recordar que cuando senadores rechazó el proyecto por la legalización del aborto, dentro del movimiento de mujeres surgió la intención de recordar a esos “dinosaurios” y sus partidos para no votarlos en las próximas elecciones.
De modo que este “gran frente”, que el kirchnerismo está dispuesto a llevar adelante a como dé lugar, podría abrir una nueva grieta en sus votantes, sobre todo en aquellos que no están dispuestos a arriar la bandera de la lucha por el aborto legal.
La campaña electoral ya está entre nosotros, y la única fuerza cuyos referentes están todos a favor de la legalización del aborto, sin fisura alguna, es el Frente de Izquierda, porque entiende que este derecho no es negociable. |