Luego de casi una década de reformas económicas y privatizaciones dentro de los sectores de salud y educación, existe un descontento general por el desmantelamiento del sector público y el estado de bienestar característico de las políticas socialdemócratas.
Además se constato un aumento de la brecha entre las clases sociales, y una reducción del gasto en el sector público de un 18% en este periodo. Son temas que han sido claves dentro de la campaña electoral de los partidos del bloque de centroizquierda. (Socialdemócratas, ambientalistas y partido de izquierda – ex-comunistas).
Pero lo destacado en la política sueca no es el progreso de los partidos de centroizquierda (de hecho los resultados de este bloque son similares a los del 2010), sino a un avance sin antecedentes en el país del partido de ultraderecha, Demócratas de Suecia (SD) que se convierte ahora en la tercera fuerza.
Los Demócratas Suecos obtuvieron un 13 % de los votos frente a un 5,7% en el 2010. Esto significa 30 diputados más para este partido en el parlamento. A su vez el segundo partido más grande, los conservadores (Moderaterna) perdieron 7 puntos de los votos obtenidos en el 2010, y se estima que más de un tercio de los votantes del partido Demócratas Suecos provienen de los conservadores.
En concordancia con la crisis económica y el avance de la ultraderecha en el resto de Europa, el partido de los Demócratas Suecos surge promoviendo una política xenófoba, nacionalista y restrictiva en cuanto a los derechos de la mujer y el colectivo LGTB.
Queda por ver cuáles son las alianzas que van a formar el gobierno, pero se cree que la cooperación del partido socialdemócrata, el partido de izquierda y de los ambientalistas harán la coalición. A su vez, según anuncios previos, ningún partido se encuentra dispuesto a incluir al partido de los Demócratas Suecos en su alianza.
El posible gobierno encabezado por la socialdemocracia tendrá la dificultad de gobernar con un parlamento con peso de la derecha y de la ultraderecha.
Además, la difícil tarea de combatir el desempleo y las repercusiones de la crisis económica internacional con medidas “moderadas” que no perjudiquen a los intereses del capital sueco. |