Este 25 de abril se llevará a cabo la primera marcha estudiantil del año, convocada por la CONFECH y por organismos de estudiantes secundarios como la ACES y la CONES, caracterizándola como una manifestación contra el endeudamiento.
Que 27.000 estudiantes perdieran la beca gratuidad este año, al parecer puso en alerta a les dirigentes del movimiento estudiantil y se plantea desde distintos sectores reponer la demanda por la gratuidad. En el último tiempo vimos que en la universidad de Chile las fuerzas políticas reponían los debates sobre la educación, cada una a su medida: la juventud socialista aparentemente olvidó cómo su partido de gobierno nos negó este derecho y ahora buscan reivindicarse, las juventudes comunistas ponen centro en la calidad y desigualdad educacional a la que tenemos acceso, el vamos construyendo ha instalado la alerta sobre la pérdida de la gratuidad y el FA no ha sido capaz de pronunciarse claramente al respecto. Pero esto es insuficiente, si no va de la mano de discusiones en asambleas de base y votaciones a paralización, cuando tenemos la movilización a la vuelta de la esquina.
Luego de un mayo feminista que inundó de discusiones sobre género, sexismo y feminismo a las universidades, vimos que esto no fue suficiente para acabar con las lógicas patriarcales dentro de nuestros lugares de estudio. Porque aunque se lograron avances en los protocolos, se tomaron con mayor rigurosidad las denuncias y se sigue avanzando en cátedras y cursos de formación general con enfoque de género; la estructura universitaria está intacta y reflejo de ello es que nada ha cambiado de fondo: las autoridades siguen siendo las mismas y seguirán eligiéndose por un puñado de académicos/as, las denuncias siguen en procesos estancados pero ahora en un nuevo organismo y la precarización laboral a las trabajadoras se perpetúa por parte de autoridades que cuando piensan en agrandar las facultades, pasan por alto la necesidad de contratar más trabajadoras/es.
Hoy el movimiento estudiantil no es el mismo del 2011, pero se viene revitalizando de la mano de esas nuevas generaciones que han despertado a la vida política al calor de los debates feministas, de las tomas en liceos y universidades y de la marea verde que cruzó la cordillera. Es ese movimiento estudiantil teñido de lila y verde el que puede tomar en sus manos la tarea de conquistar una educación gratuita, laica y no sexista, financiada 100% por el Estado con aportes basales para que todo quien quiera estudiar pueda hacerlo. Pues aunque se incluyan decenas de mujeres a las bibliografías de las cátedras, la educación seguirá siendo sexista mientras miles de mujeres pobres queden fuera de las universidades por no haber alcanzado los estándares de selección.
El movimiento estudiantil tiene la fuerza para enfrentar a Piñera, quien busca ofensivamente criminalizar y precarizar a la juventud chilena. Pero esa fuerza la vamos a encender solo si nuestras federaciones y todos los organismos estudiantiles se proponen enterrar la confianza en el parlamente y el diálogo con las autoridades, y pone de una vez por todas a la derecha de rodillas para arrancarles todo lo que nos han negado. Es esta federación la que queremos construir desde la lista B “para vencer” que ya se encuentra en campaña por integrar la mesa FECH.
Nos vemos este 25 de abril a las 11 hrs en plaza Italia, para luego avanzar junto a miles de estudiantes por la Alameda, hasta llegar a estación los héroes ¡Enfrentemos a la derecha en las calles y conquistemos la educación gratuita, laica y no sexista! |