La crisis avanza y golpea sobre la juventud. En el país que se gesta con el FMI de la mano de Macri, la vida de los pibes solo es un número más para las ganancias de los capitalistas. La oposición del PJ y el kirchnerismo venden humo y dicen que se puede estar mejor sin romper con el Fondo. Es como querer correr con los pies atados: vas a terminar arrastrándote.
Junto con los golpes al bolsillo, crece la bronca. Ludmila, estudiante de la UBA, cuenta que trabaja en un call center de Edesur. “Cada llamado que hacemos tiene una historia distinta, jubilados que pagan en cuotas la luz del mes. Madres con hijos en los barrios más pobres que eligen entre darles de comer o pagar el servicio. De nuestro lado del teléfono no es muy distinto: hay compañeros que trabajan en el call center para Edesur y llegan con camperas de Pedidos Ya y de Rappi. La precarización aumenta y también la bronca. Ni al sindicato ni a los políticos tradicionales les interesa cambiar la situación de precarización en que los jóvenes trabajamos y vivimos. Por eso ninguno de ellos nos representa”.
Este 30 de abril algunos sindicatos convocan a un paro, pero la voz de la juventud precarizada estará ausente en su convocatoria. ¿Cómo van hablar de los pibes precarizados si piensan que son “trabajadores de segunda” y algunos de ellos son empresarios? ¿Cómo van a hablar del FMI si no están dispuestos a dejar de pagar la deuda?
Otros directamente son garantes de que se trabaje el día del paro. Ana es estudiante y trabajadora de un call. Cuenta que en su trabajo "un compañero contó que vio en las noticias que los kiosqueros se sumaban al paro no cargando sube el 30 de abril y el 1° de Mayo. Contentos todos los que estábamos ahí. La delegada de la burocracia saltó y dijo enojada que había que cargar la sube antes para poder ir al trabajo esos días. El compañero, consternado, le dice: ’pero ¿cómo? ¿No paran el 30?’ La delegada le metió una excusa y le dijo que no se pueden abandonar los puestos de trabajo”.
Ian es estudiante de derecho. Cuenta que en su call, que vende paquetes de Telecom y Cablevision tras la fusión multimillonaria de ambos pulpos mediáticos, la mayoría no llega a fin de mes. “En los pasillos se suele escuchar como que es imposible seguir así, que hay que prender fuego todo para que la cosa cambie. Es terrible la miseria cómo crece día a día", comenta.
Esta voz se tiene que escuchar el 30. La bronca se tiene que empezar a organizar. El 1° de Mayo es el Día Internacional de los Trabajadores. Pero para conmemorarlo en las calles y que sea una jornada de lucha, desde la izquierda queremos hacer un acto, de miles en la Plaza de Mayo, que le dé voz a los que no van a tener voz en la jornada que convocan las direcciones de los sindicatos. Que sea independiente de los partidos patronales, de la iglesia y la burocracia. Queremos decir que nuestra juventud no va a dejar que el futuro nos lo cuenten los diarios del 2001. Ya sabemos a dónde termina esto y que si no nos organizamos, a la crisis la vamos a pagar otra vez nosotros. Vení a gritar con nosotros: ¡Fuera el FMI! ¡Que la crisis la paguen los que la generaron! |