A seis meses de una huelga general que fue un hito en la lucha de clases, los principales sindicatos, los partidos de izquierda y otros grupos políticos y sociales han marchado centralmente contra el ajuste que implementa el gobierno de Carlos Alvarado, orientado por el FMI y otros agentes imperialistas como la Embajada de Estados Unidos.
Pan y Rosas Costa Rica y Organización Socialista participaron con un importante contingente en la movilización, agitando contra el golpe imperialista en Venezuela, contra el ajuste del FMI, por el derecho al aborto, entre otras.
Después de haber aprobado una reforma fiscal cuyo objetivo es la expoliación de todo el proletariado de Costa Rica, el FMI ha anunciado su intención de aplicar un nuevo ajuste, para reducir la deuda en 3%, lo que constituye en los hechos una nueva reforma fiscal.
Además, después de la huelga general, en la Asamblea Legislativa se ha desatado un ataque a los derechos políticos y sociales de la clase trabajadora, especialmente limitando el derecho a huelga. La defensa del derecho a huelga constituyó una de las principales reivindicaciones de la Marcha del Primero de Mayo.
La movilización se da un marco regional marcado por un lado por la explosión de grandes movilizaciones proletarias en Honduras, donde se han unificado docentes y trabajadores de salud, y por otro por el intento de Golpe de Estado en Venezuela impulsado por Trump y ejecutado por el servil Guaidó.
Con más fuerza que en otros años, en la marcha también aparecen las reivindicaciones propias del movimiento de mujeres, como el derecho al aborto y a la interrupción terapéutica del embarazo, en el contexto de la legalización de la píldora del día después, un hecho novedoso en la historia del país. |