En la madrugada del domingo, Juan Cruz salió de un boliche de su localidad y al encontrarse con un control de alcoholemia, decidió evadirlo por miedo a que le retiraran el vehículo. La policía salió a perseguirlo y disparó 4 veces contra su auto. Luego de la persecución, Juan Cruz llegó a su destino, la casa de su tía, en donde los oficiales entraron y lo mataron de un tiro en la nuca.
Ayer se realizó una audiencia en los tribunales de San Lorenzo, donde el juez Juan Carlos Tatau, a pedido de la fiscal Melisa Serena, imputó a Sergio Di Franco, subdirector de policía y jefe de la Agrupación Cuerpos de la Unidad Regional XVII, por “homicidio calificado por el uso de arma de fuego y agravado por ser miembro de la fuerza de seguridad”. Además, le ordenó prisión preventiva efectiva por 60 días.
Mientras tanto, afuera los familiares y amigos de Juan se manifestaron pidiendo justicia y en contra la violencia institucional. Junto a ellos estuvo Alberto Perassi, papá de Paula, quien hace unas semanas tuvo que escuchar el fallo impune que absolvió a todos los acusados por la desaparición de su hija.
Al trascender el asesinato de Juan Cruz, distintas organizaciones contra la violencia institucional y de Derechos Humanos se pronunciaron en repudio de este nuevo caso de gatillo fácil y exigiendo un urgente esclarecimiento del hecho.
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