El mineral de Chuquicamata vive una de sus transformaciones más importante de su historia, se trata del paso de ’Mina a Tajo Abierto’ hacia una ’Mina-Subterránea’.
Según la Agencia Reuters este proceso implicaría una baja en la producción de cobre del 40%. Pasando de 459.000 toneladas que tiene previstas producir este año a 182.000 toneladas.
Esta importante caída, que se podría recuperar recién para el año 2024, no solo afectará las cifras de la economía nacional, sino que principalmente a cientos de trabajadores que por medio de los despidos, la precarización y sub-contratación tendrán que pagar los costos de esta trasformación. Ya lo adelanto el presidente ejecutivo Nelson Pizarro, planteando que lograron darle sustentabilidad al proyecto “modificando la cultura laboral y aplicando nuevas prácticas de trabajo y tecnología para quebrar la tendencia de productividad y costos”
Cabe decir, que esto se enmarca en una serie de reformas por parte del gobierno de Piñera que atacan directamente a las familias trabajadoras. Sin ir más lejos, el proyecto de flexibilización laboral -que re-administra la jornada laboral en 4 días a la semana- apuesta precisamente a debilitar la organización de las y los trabajadores, especialmente mediante sindicatos. Nuevamente los empresarios y su gobierno buscaran descargar la crisis sobre los trabajadores, mientras lo grandes cargos administrativos mantendrían sus millonarios sueldos y regalías. La gran fuerza de los sindicatos de la minera podría dar un giro a esta situación, pero aún se encuentran dormidos por las direcciones sindicales. |