La comunidad otomí que vive en el inmueble ubicado en Roma No. 18, el día 30 de mayo fue desalojada por un operativo de más de 100 granaderos, en la alcaldía de Cuauhtémoc. Bajo amenazas y agresiones, decenas de familias fueron expulsadas de la vivienda y trasladaron sus pertenencias a la agencia del Ministerio Público.
Ayer, a partir del medio día, 50 personas sin identificación, amedrentaron a las familias de la comunidad otomí que vivían en Roma 7 y las desalojaron violentamente del edificio. La Secretaria de Seguridad Ciudadana (SSC) desplegó un operativo para cercar la zona con el cuerpo de granaderos y continuar con el desalojo.
Aunque Claudia Sheimbaum, Jefa de Gobierno, en la toma de protesta anunciara la disolución del cuerpo de granaderos, en los hechos, sigue operando como brazo represivo de las fuerzas de seguridad en la CDMX.
Salvador Santiago Salazar, secretario general de Gobierno, al ser interrogado por parte de los medios de comunicación presentes en el desalojo, no quiso dar respuestas sobre las medidas tomadas por la alcaldía Cuauhtémoc y la SSC.
La comunidad otomí, perteneciente a la Consejo Nacional Indígena (CNI) y al Consejo Indígena de Gobierno (CIG), mantenía un campamento a las afueras de la “Casona Roma”, ya que fueron afectados por el sismo del 19 de septiembre de 2017 y aún no son reparados los daños.
El desalojo se suma a la política de represión que ha sufrido la comunidad Otomí. El pasado 19 de septiembre de 2018, tuvo lugar un operativo en el que fueron reprimidos y detenidos varios miembros de la comunidad.
La situación en la que se encuentran otras familias indígenas en la zona lleva más de veinte años y, además de enfrentarse a una situación laboral inestable, no cuentan con la solución a la demanda de vivienda digna por la que han luchado. Continúa la exigencia de la resolución de demanda de vivienda para la comunidad otomí y el cese a la represión. |