En Chubut, con el 99,99% de las mesas escrutadas, se impuso el oficialista Arcioni, por el 38,02% de los votos. El kirchnerista Linares le secundó con el 31,23% mientras que Menna, de Cambiemos apenas sacó el 14,25% de los votos.
Frente al despliegue de aparato y propaganda millonaria de los partidos tradiciones con una gran campaña militante el Frente de Izquierda logró el apoyo de casi 10.000 (2,79%) chubutenses que rechazaron las fórmulas de los ajustadores de todo el peronismo y Cambiemos.
Así el FIT logró posesionarse como cuarta fuerza provincial y ratificando que es la única fuerza de izquierda consecuente contra el plan de ajuste del FMI de caracter nacional.
El escenario electoral deja entrever la aguda crisis económica que envuelve a la provincia y el reflote de un gobierno golpeado y que, acusado de corrupción (funcionarios en causa embrujo) logra una vez más imponerse en los comicios electorales. Que el oficialismo aprovechó la oposición tibia del kirchnerismo, con el famoso "hay 2019" en los conflictos de los trabajadores contra suspensiones o despidos, llamando abiertamente a desmovilizar para votar en las elecciones.
El rol de los partidos que peleaban un poco más abajo en la riña electoral
La baja de candidatura a gobernador y el acompañamiento público de PSA a la lista de Linares, era de esperarse, dado al pasado peronista de algunos de sus dirigentes y el acercamiento al espacio de Linares, a quien dejaron de criticar hace un tiempo.
El Polo Social, levantó como slogan de campaña “el agua vale más que el oro” y construyó sus fronteras partidarias junto a sectores evangélicos, los mismos que niegan al derecho al aborto. Su acercamiento o no a una fuerza peronista depende de que tan en contra se pronuncie frente a la megaminería en Chubut y no cuánto negocien el ajuste contra las y los trabajadores. Además, el histórico dirigente Carlos Petersen fue amigo y ex secretario de DD.HH de Das Neves en 2017 y es muy recordado por su mutismo frente al caso Santiago Maldonado.
El PICH, por su parte, con una construcción más amplia y mayor participación militante, también formó parte del furgón de cola de un partido más grande y bajó las listas de candidaturas a diputados y concejalas para sumarse a Frente Patriótico Chubutense.
El claro ganador de las elecciones fue el oficialismo, Arcioni, que ya fue saludado por Alberto Fernández quién lo llamó e instó para trabajar juntos de cara lo que viene. Tampoco podemos dejar de mencionar que Arcioni viene siendo acompañado y seguido de cerca por Sergio Massa, quien viajó desde Buenos Aires a Comodoro para festejar el triunfo obtenido. El kirchnerismo, olvida viejos rencores y va en busca de la unidad más amplia para “combatir a Macri” pero solo prometen “renegociar con el FMI” .
Con el visto bueno de Fernández-Fernández y Sergio Massa, el kirchnerismo y el peronismo con sus matices a un lado no están lejos de una alianza en pos de la "unidad" para seguir aplicando las medidas de ajustes y precarización para el pueblo trabajador chubutense.
La única salida realista a esta crisis
No se puede depositar ninguna confianza en estos partidos, todos defienden los intereses del FMI y los empresarios a costa de las y los trabajadores, por eso es necesario una fuerza clasista, independiente y de los trabajadores, las mujeres y la juventud que se exprese en las calles, y se organice desde los centros de estudiantes, lugares de trabajo, sindicatos y barrios para enfrentar cualquier avance contra nuestra clase.
El Frente de Izquierda en todo Chubut al igual que lo viene haciendo en todo el país levanta la bandera en defensa de los cientos de miles de chubutenses que hoy padecen la miseria, el hambre, la precarización y la represión del FMI, Macri y Arcioni.Para que la crisis no la paguen más los trabajadores y trabajadoras sino que la paguen los capitalistas. |