Los dos defensores de migrantes, que habían sido detenidos por elementos de la Fiscalía General de la República, fueron liberados la madrugada de este miércoles. Irineo Mujica y Cristóbal Sánchez habían sido detenidos por agentes de la FGR acusados de trasladar a migrantes a la frontera con Estados Unidos.
Un juez de control otorgó la libertad absoluta a los activistas al no encontrar pruebas suficientes en su contra. La organización Pueblo sin Fronteras ya había denunciado, desde un principio, que las acusaciones en contra de ambos activistas eran falsas.
"Seguimos muy preocupados por la campaña de criminalización en contra de personas migrantes y defensores de derechos humanos en el contexto de presión política del gobierno de los Estados Unido", indicaron en redes sociales.
Mujica fue arrestado en Sonoyta, Sonora, y Sánchez en la Ciudad de México, y los dos fueron trasladados a Tapachula, donde Héctor Cervantes Martínez, juez de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio, en funciones del juez de control, desestimó las pruebas en su contra.
Pueblo Sin Fronteras habían considerado que los defensores eran chivos expiatorios de la política y estrategia militar y de contención que se propuso el gobierno de México para complacer a Donald Trump. |