Allí se marcó la responsabilidad política del Intendente Diego Valenzuela, de María Eugenia Vidal y de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, además de la necesidad de impulsar una campaña contra el gatillo fácil y la doctrina Chocobar que sigue cobrándose la vida de nuestros pibes.
Luego de una enorme jornada en defensa de las gestiones obreras y contra los tarifazos, en Madygraf, donde estuvieron los familiares y amigos de Diego, los estudiantes que forman parte de la conducción del Centro llevaron la exigencia de justicia a la universidad.
La criminalización y persecución a la juventud aumenta con la doctrina Chocobar, llegando a grandes operaciones mentirosas para justificar estos casos de gatillo fácil, de la misma manera que hicieron con Luciano Arruga, Santiago Maldonado y Rafael Nahuel.
Diego era un pibe como cualquiera de nosotros, era músico de la banda Payaso Ortopedia y esperaba un hijo. No podemos permitir que la ministra Bullrich siga alentando esta política asesina, es necesaria una fuerza organizada desde abajo con una gran campaña contra el gatillo fácil, por la vida de nuestros amigos y familiares.
Como dijeron sus amigos: "todos sabemos cómo se maneja la Justicia en este país, pero nosotros, la familia y todos quienes se sumen, haremos lo imposible hasta las últimas consecuencias, para que se haga justicia”.
Porque sabemos que no es un policía, sino toda la institución, levantemos la bandera de justicia por Diego, basta de gatillo fácil. |