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5 de abril de 2025 Twitter Faceboock

TRABAJADORES MEXICANOS
México: Los trabajadores utilizan créditos para comer
Diana Valdez | México D.F. / @yellikann

Créditos destinados para la adquisición de bienes duraderos son utilizados para comprar alimentos. Mientras los partidos políticos mantienen gastos millonarios en las campañas electorales, la situación económica empeora para muchos y no hay soluciones de fondo.

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Hace pocos días se llevó a cabo la 78 Convención Bancaria en Acapulco, Guerrero. En entrevista publicada por La Jornada, el director del Instituto Fonacot (INFONACOT), César Martínez Baranda aseguró: “el Instituto no solo financia para comprar muebles o electrodomésticos, ahora el abanico se amplió para que los trabajadores puedan financiar sus vacaciones, comprar libros, uniformes, pagar doctores, incluso saldar deudas”.

Hoy el 32% de los créditos INFONACOT se utilizan para adquirir bienes básicos de subsistencia, no se está “abriendo el abanico”. La situación es cada vez más difícil y el crédito siempre ha sido una forma de mantener el dinamismo de la economía sobre las espaldas de las mayorías.

El papel del crédito en nuestros días

Hace 40 años surgió en México el Fondo de Fomento y Garantía para el Consumo de los Trabajadores, hoy INFONACOT, con la finalidad de garantizar créditos a los trabajadores para la compra de bienes duraderos y servicios de alta calidad.

Para 2006, este fondo se convirtió en un organismo descentralizado, otorgando diversos créditos para el consumo de las familias que son descontados directamente de la nómina del trabajador.

Los créditos para el consumo han servido históricamente al capitalismo para mantener sus cuotas de ganancia. ¿Cómo? Si bien las mayorías trabajadoras son las que producen desde un lápiz hasta tractores de alta tecnología para el campo, son también la mayoría de esa gran masa que los empresarios llaman “consumidores”.

A pesar de que en cada puesto de trabajo la palabra productividad sea el pan de cada día, esa productividad no cobra sentido si no hay quién realice esa mercancía que estamos produciendo.

Es decir, por más que se produzcan millones de computadoras en el mundo, si no hay quién las compre, el empresario o patrón no podrá obtener su ganancia y se quedará con miles de computadoras almacenadas que de nada le sirven.

De tal forma que instituciones como el INFONACOT, no hacen otra cosa más que adelantarnos nuestro salario – que trabajamos- en forma de créditos, los cuales utilizaremos para garantizar la ganancia de grandes empresarios, comprando productos que nosotros mismo producimos y a precios cada vez más altos, que no podemos alcanzar con los salarios que nos pagan, obligándonos a endeudarnos. ¿Buena trampa, no?

Realidad oculta

Lo que realmente preocupa a estas instituciones no es la mejora de la calidad de vida de la población mexicana, sino mantener el nivel de ganancia de los empresarios, aunque esto después se exprese en contradicciones importantes como las crisis financieras.

Bastará con recordar la crisis desatada en Estados Unidos en 2008, en la que el crédito fácil para la compra de casas reveló la verdadera situación de la economía estadounidense.

Miles de familias no pudieron pagar los créditos bancarios para comprar sus casas y el gobierno, en lugar de ayudar a las familias que veían sus deudas crecer, solo se aseguró de que los bancos no cayeran en la quiebra y rescató con miles de millones de dólares a los más ricos. Los más pobres se quedaron sin casa.

¿Qué expresa que estemos utilizando estos créditos para la compra de alimentos? Lo que expresa es la existencia de salarios miserables en el país, la inestabilidad económica nacional e internacional que se descarga sobre los más pobres y la necesidad de éstos de acceder a alimentos aunque sea poniendo a la venta su trabajo por adelantado.

La subida de las tasas de interés como política de la Reserva Federal de Estados Unidos, podría afectar seriamente la capacidad de pago de los deudores de este tipo de créditos al consumo, acarreando un grave problema financiero para el Instituto Fonacot y peor aún, un serio avance del hambre en el país.

Las soluciones de fondo para el mejoramiento de la calidad de vida de la población no están en los créditos capitalistas, que mantienen contradicciones graves que podrían desatar una crisis económica y financiera en el país.

Un aumento salarial de emergencia que cubra el costo de la canasta básica y que suba de acuerdo a la inflación; un plan de obras públicas bajo control de las organizaciones obreras y un reparto de las horas de trabajo entre todas las manos disponibles –conservando el salario– para acabar con el desempleo; y la nacionalización de la banca bajo control de sus trabajadores para garantizar créditos baratos para los campesinos, son medidas elementales para satisfacer las necesidades de las grandes mayorías, medidas que sólo pueden ser impuestas por los trabajadores en unidad con sus aliados de la ciudad y el campo.

 
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