El Fondo Monetario Internacional aprobó este viernes la cuarta revisión del acuerdo Stand-by con la Argentina y anunció que el personal técnico del organismo decidió liberar una nueva cuota del préstamo unos U$S 5.400 millones.
La revisión del avance del programa del FMI ocurrió entre el 11 y el 22 de mayo, cuando visitó Buenos Aires una misión del Fondo encabezada por Roberto Cardarelli. Luego de su aprobación, ahora la definición final para liberar los fondos deberá ser refrendada por el Directorio Ejecutivo del organismo.
“Elogiamos a las autoridades argentinas por sus continuos esfuerzos y la implementación firme de su programa de política económica. Las autoridades completaron todos sus objetivos fiscales, monetarios y de gasto social en el marco del programa respaldado por el FMI en el contexto de esta revisión", sostuvo en un comunicado David Lipton, el reemplazante de Christine Lagarde.
Lipton, un hombre de Donald Trump, no se privó de brindar elogios a la política económica ejecutada por el Mauricio Macri, de acuerdo a los lineamientos de ajuste acordados con el organismo.
Esta "buena nota" que puso el FMI al gobierno argentino implica una total conformidad con el hundimiento económico del país como consecuencia del plan. Desempleo superior a dos digitos (10,1%), caída de la actividad económica, proliferación de despidos y destrucción del salario. Pero, "lo importante" para el FMI es que los "mercados" festejan. Este es el resultado tras un año de intervencion del Fondo en el país.
"Las políticas económicas de Argentina están dando resultados. Los mercados financieros se estabilizaron en mayo y junio. Se espera que la inflación, aunque se mantenga en niveles altos, continúe cayendo en los próximos meses. La posición fiscal y externa sigue mejorando. También hay indicios de que la situación económica está mejorando en el segundo trimestre", dijo Lipton.
La felicitación del Fondo va en linea con el optimismo desmedido del gobierno, que proyecta hacia el año que viene un crecimiento de 3,5 %, a pesar de la actual recesión. Esto excede con creces el crecimiento del año más próspero del ciclo de Macri (2017), que fue de 2,9 %.
Dicha promesa de Dujovne es inconsistente con la continuidad del recorte presupuestario proyectado por el propio Ejecutivo havia 2020, con el fin de destinar recursos crecientes al pago de la deuda a los acreedores privados y porteriormente am Fondo, una vez terminados los desembolsos. Mientras tanto continúa la sangria de dólares mediante la fuga de capitales.
"Apoyo plenamente los esfuerzos de Argentina para reforzar la confianza, sentar las bases de un crecimiento sostenible y proteger a los más vulnerables. La implementación firme de los compromisos y políticas de las autoridades en el marco del programa económico respaldado por el FMI de las autoridades será crucial para seguir avanzando. Espero con interés discutir esta revisión con el Directorio Ejecutivo del FMI el 12 de julio”, postuló.
Hasta el momento, el FMI ya le transfirió a la Argentina unos U$S 38.800 millones, alcanzando al 61 % de la cartera de préstamos del organismo.
En los próximos cuatro años la Argentina tiene vencimientos de capital e intereses de deuda por más de U$S 41.000 millones. Un monto imposible de cubrir incluso con las condiciones de ajuste actuales. Pero la renegociación que prometen tanto el oficialismo como la oposicion peronista en caso de ganar las elecciones no será gratiuita, sino a costa de más ajuste y reformas estructurales.
En el año electoral todas las coaliciones politicas excepto la izquierda plantean continuar subordinados al régimen del FMI. Nada bueno va a venir por este camino para el pueblo trabajador. Qué no se repita la historia, hay que invertir las prioridades. No al Fondo. Ni un dólar más para la deuda y los especuladores. |