En los gobiernos kirchneristas se pagaron más de U$S 200 mil millones a los acreedores de deuda y organismos internacionales, pero la deuda pública subió de U$S 179 mil millones en 2003 a U$S 223 mil millones [1]. Macri pagó U$S 258 mil millones en cuatro años y la deuda subió U$S 111 mil millones.
De esta forma, en la actualidad la deuda total del sector público nacional asciende a unos U$S 350 mil millones, considerando la deuda pública bruta y los valores vinculados al PBI (datos provisorios a junio de 2019, Ministerio de Hacienda).
Gráfico: Deuda pública total y deuda performing, 2001-2019. En miles de millones de dólares
Fuente: La Izquierda Diario en base a Ministerio de Hacienda
*Deuda total incluye valores negociables vinculados al PBI y deuda pendiente de reestructuración
** Deuda performing no incluye deuda sin reestructurar (se suman los valores vinculados al PBI)
Si se mira la serie de deuda total, la deuda durante el gobierno de Macri creció U$S 96 mil millones entre 2015 y 2019. Pero debe considerarse que la negociación con los fondos buitre en 2016, votada por sectores del peronismo que hoy conforman el Frente por Todos de Alberto Fernández y apoyada por casi todo el arco político, significó una validación de la deuda anterior, que incluyó intereses y "mora por intereses". Se criticaban los términos del acuerdo pero no la supuesta necesidad de acordar con dichos fondos de rapiña.
De manera que la deuda "performing", es decir, la que excluye a la que se encuentra en litigio por reclamo de fondos buitres y otros acreedores, ascendió unos U$S 111 mil millones durante los cuatro años de gestión de Cambiemos en el gobierno.
Algunas voces plantean que el problema es que actualmente se paga “deuda con más deuda”. Otros defienden que esto sea así y hasta se escuchan argumentos de que en realidad la deuda no se paga porque el capital se renueva al colocarse más deuda. Pero esto no parece muy convincente cuando se ve la acumulación de vencimientos. Las deudas siempre las termina pagando el pueblo trabajador.
Por otra parte, pagar con reservas genuinas tampoco terminó con el problema de la dependencia y el ahogo de la deuda, una estrategia que dejó en evidencia su estrechez cuando se desató el conflicto con los fondos buitre y la suerte del país quedó atado a un tribunal de Nueva York.
Una mirada a los datos oficiales nos muestra esta espectacular sangría. Considerando la suma simple de los dólares pagados año a año (sin una actualización de su poder de compra), en la era Macri se pagaron U$S 258.116 millones.
Cuadro: Flujo de pagos de deuda, en millones de dólares. 2016-2019
Fuente: La Izquierda Diario en base a Ministerio de Hacienda
En la era del kirchnerismo, según las declaraciones de la ex presidenta Cristina Fernández, se pagaron U$S 200 mil millones, aunque una aproximación más exacta al flujo de pagos arroja cerca de U$S 216 mil millones que fueron a pagar a manos de los buitres de la deuda y organismos representantes del capital financiero como el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Es una montaña de recursos. En total, en los últimos 14 años (desde el 2005) se destinaron U$S 474 mil millones al pago de la deuda. Significa un 130 % de lo que produce el país en un año (Producto Bruto Interno, PBI). Literalmente, se robaron más de un PBI.
Sin embargo, como se muestra arriba, la deuda no paró de crecer. Se usó deuda para pagar deuda, pero principalmente se usó deuda para hacer negocios: la fuga de capitales en la era Macri suma U$S 72 mil millones, es decir, absorbió casi un 65 % del incremento de la deuda.
Argentina hipotecada
En los próximos cuatro años los vencimientos de deuda comprometidos por el gobierno de Macri y por el kirchnerismo acumulan alrededor de U$S 166 mil millones en cuatro años, a un promedio de U$S 41.513 millones anuales: un 10 % del PIB se irá anualmente a manos del capital financiero. Una verdadera hipoteca.
El capital financiero, el FMI y los empresarios pretenden que sean las y los trabajadores quienes paguen esta deuda ilegal y fraudulenta. En el año 2000, un fallo del juez Jorge Ballestero detectó 477 ilícitos en la constitución de la deuda durante la dictadura. De allí en adelante los fraudes continuaron, con el megacanje, la Ley de Pago Soberano, el pago al Club de París, el arreglo con los fondos buitre en 2016.
Es necesario terminar con esta estafa e invertir las prioridades: plata para la educación, la salud, la vivienda. No al FMI.